Metraje Encontrado

FOUND FOOTAGE

Found footage, que se traduce literalmente al español como metraje encontrado, pero ¿de qué se trata exactamente? Como su nombre lo indica, el found footage es material audiovisual presentado fuera de su contexto original: imágenes “encontradas” a diferencia de “creadas” expresamente para una obra – pueden ser tomadas de archivos de cualquier tipo o incluso de películas caseras. Esta definición es amplia (y algo ambigua) porque el concepto abarca muchas posibilidades

En el cine documental, e incluso en los noticieros, es común que se utilicen imágenes de archivo para ilustrar algo: un evento histórico o la moda femenina en cierta época, por ejemplo. Hay documentales que están compuestos exclusivamente de found footage como Senna (2010), de Asif Kapadia e It Felt Like a Kiss (2009), de Adam Curtis

A veces la intención de usar metraje encontrado es brindarle fuerza o contexto a un argumento, en esos casos el found footagefunciona como una cita cinematográfica.

A veces el cine de ficción también incorpora material audiovisual preexistente por las mismas razones, contextualizar la historia y dotarla de realismo. Y es que a pesar de todas las posibilidades que tenemos de manipularlo, el material audiovisual está ligado con lo fotográfico y por lo tanto, con la realidad – cuando vemos una película casera antigua tenemos la sensación de que “esto sucedió así”… bien podría tratarse de un montaje, pero el momento capturado en video (o en cine) se convierte en un sustituto de la memoria

Found footage como herramienta para el arte

A principios del Siglo XX Marcel Duchamp colocó un mingitorio en un museo en Nueva York y el mundo se volvió loco. De cierta manera, cuando un cineasta o videoartista utiliza material de archivo en su trabajo, está haciendo un gesto parecido al de Duchamp: utilizando un objeto (o material audiovisual) que inicialmente no tenía fines artísticos y que no realizó él, reapropiándolo y cambiando su significado.

Las películas collage, compuestas de found footage de distintas fuentes exploran las capacidades expresivas del material de archivo, sin importar su uso original

Un ejemplo más antiguo es El hombre de la cámara (1929), de Dziga Vertov, un documental soviético en el que el efecto poético del montaje predomina sobre la continuidad temporal o espacial; aunque Dziga Vertov (o su equipo) filmó las imágenes de El hombre de la cámara, su trabajo de edición sentó un precedente para todas las películas collage que se han realizado desde entonces.

En el territorio del arte se han realizado obras increíbles con found footage. Por ejemplo, The Clock es una instalación del artista visual Christian Marclay que, en efecto, es un reloj, pero está compuesto de miles de escenas relacionadas con el tiempo tomadas de películas y algunos programas de televisión, editadas meticulosamente para mostrarse en “tiempo real” (dura 24 horas): cada escena contiene un indicador del tiempo (por ejemplo, un reloj o un diálogo) que está sincronizado con el tiempo que transcurre en la galería

Found footage falso

Probablemente el ejemplo más famoso es The Blair Witch Project (1999), de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, cuya campaña de publicidad consistió en hacer creer al público que la película estaba compuesta por material encontrado en el bosque después de que los protagonistas habían desaparecido; la promesa no era “la película está basada en hechos reales” sino “estas viendo hechos reales”, lo cual la hacía mucho más aterradora. La verdad es que The Blair Witch Project siempre fue ficción, pero fue filmada para parecer material de archivo

Este “movimiento” toma la idea de pensar el cine como arte del presente pues recupera material antiguo, lo actualiza potenciando principalmente su forma y haciéndolo conservar su valor de archivo -lo que no implica que las imágenes preserven su sentido original-.

Fecha: 9/8/2018 | Creado por: Aldana Rachel