¿Sabías que existe una ley de talles?

La vestimenta en la actualidad

El concepto de belleza que muchas veces impone la moda, con modelos muy flacas o retratadas con efecto del photoshop, es cada vez más resistido y combatido. La tendencia, que crece en el mundo y en la Argentina, busca que la ropa se adapte a los cuerpos de cada persona y no al revés.

¿Cuál es la probabilidad de comprarme un pantalón y que consiga mi talle? ¿Por qué en los negocios la media de los talles es “large”? 

Las 12 leyes que circulan vigentes en el país -entre provinciales y municipales- no garantizan aún la existencia de prendas acordes a la diversidad corporal de la población.

Buenos Aires es la provincia que tiene la ley de talles más antigua, es la  Ley número 12.665, y fue aprobada en 2001 y reglamentada en 2005. Años después, la Ciudad de Buenos Aires tuvo su Ley 3.330 aprobada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En septiembre de 2013, un proyecto de Ley Nacional alcanzó media sanción en el Senado, pero al superar el tiempo establecido para que sea tratado en Diputados, perdió estado parlamentario y todo quedó en foja cero.
Ahora, la Fundación Mujeres en Igualdad (MEI) y AnyBody Argentina, que desde hace años reclaman una Ley Nacional de talles, vuelven a instalar el debate sobre la necesidad de sancionar una normativa coherente, inclusiva y que se cumpla.

La duda que surge es: ¿por qué los fabricantes de ropa se niegan a acatar la reglamentación, pese a que algunos inspectores labraron en la provincia de Buenos Aires actas de infracción?

Las marcas diseñan para un solo target: la 'mujer ideal', prefieren fabricar pocos talles, entre el 38 y el 42, para que sus modelos 'luzcan'. Se está comenzando a cumplir con el etiquetado según la norma IRAM 75.310, que dispone como talles obligatorios desde el 38 al 48, suprimiéndose las definiciones S, M, L y XL, o su equivalente 1, 2 y 3.

Muchas empresas alegan problemas económicos para cumplir con la ley. Sus argumentos plantean que les resulta más caro fabricar talles grandes, que se desvirtúan sus diseños, que no hay en el país una moldería para esas proporciones, que es muy difícil unificar los talles por no existir un análisis antropométrico de la mujer/hombre argentino. Sin embargo, las marcas que confeccionan talles grandes dicen que los problemas económicos no son reales, que unos pocos centímetros de tela no tienen incidencia significativa.

Fecha: 23/10/2019 | Creado por: Maria Celeste
Categoria: Así trabajamos