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Conjunciones

Las conjunciones constituyen una clase de palabras invariables y generalmente átonas que relacionan entre sí palabras, grupos sintácticos o sintagmas, u oraciones. La gramática diferencia dos tipos de conjunciones: las conjunciones coordinantes y las subordinantes. Las primeras enlazan elementos sin establecer una relación jeráquica entre los miembros, y pueden enlazar más de dos segmentos. Las conjunciones subordinantes, por su parte, vinculan marcando diversas relaciones de dependencia, y solo ponen en relación dos segmentos.

Así como hay conjunciones, también hay locuciones conjuntivas, es decir, expresiones compuestas por dos o más términos que funcionan como una sola conjunción. Las más numerosas son las locuciones conjuntivas subordinantes (la mayoría se forma mediante la conjunción que combinada con palabras de otras categorías: para que, ya que, cada vez que, dado que, a medida que, a causa de que, entre otras); las locuciones conjuntivas coordinantes son muy escasas (o bien, así como).

Conjunciones coordinantes

Podemos distinguir tres tipos de conjunciones coordinantes: copulativas, disyuntivas y adversativas.

Desde el punto de vista semántico, se interpreta que los elementos coordinados mediante conjunciones copulativas se suman, se coordinan aditivamente. Podemos diferenciar las copulativas simples (y/eni) y las compuestas (ni... nitanto... comotanto... cuantoasí... como...). La conjunción y toma la forma e cuando precede a palabras que empiezan por i- o hi- Por ejemplo,

(1) Mis materias preferidas son Literatura e Historia.

(2) Los mellizos Juana e Ismael están juntos en la misma clase.

Las conjunciones disyuntivas denotan la existencia de dos o más opciones o la alternancia entre dos o más opciones. También se distinguen las simples (o/u, ni) y las disyuntivas o distributivas compuestas (sea... seaya... yaora... orabien... bieno... o). La conjunción o presenta la variante u cuando la palabra siguiente comienza por o- u ho-. Por ejemplo,

(3) Seis u ocho

(4) Pensión u hotel.

Puede ser simple (A o B) o doble o discontinua (o A o B). Desde el punto de vista semántico, se puede interpretar en forma exclusiva, es decir, puede designar situaciones en las que haya que optar necesariamente entre algunas de las posibilidades que se mencionan; o de forma inclusiva, que refiere a situaciones en las que no hay tal elección.

(5) ¿Té, chocoloate o café?

(6) Serán las dos o las tres de la tarde.

Las conjunciones adversativas (pero, sino, mas) expresan contraposición u oposición de ideas. Pero, la conjunción adversativa por antonomasia, se utiliza tanto en oraciones afirmativas (7) como negativas (8) y puede conectar no solo oraciones sino también párrafos. A diferencia de pero, sino (9) no puede conectar oraciones ni párrafos y solamente se utiliza en oraciones negativas. El uso de mas (10) está relegado sobre todo a un estilo formal y literario, y no es muy frecuente en la lengua oral.

(7) Soy un Adán que sueña con el paraíso, pero siempre me despierto con las costillas intactas.

Arreola, Cláusula III.


(8) Hubo una leve corriente de aire, como si alguien hubiera soplado. Hormiga y carga rodaron. Ahora el terrón se desarmó por completo. La hormiga cayó sobre sus patas y emprendió una enloquecida carrerita en círculo. Luego pareció tranquilizarse. Fue hacia uno de los granos de azúcar que antes había formado parte del medio terrón, pero no lo cargó.

Benedetti, A imagen y semejanza.


(9) Desde nuestro primer contacto quedó entendido que mi consentimiento no solamente no significaba una «colaboración» para Life, sino que para mí significaba precisamente lo contrario: incursión en territorio adversario.

Cortázar, Lo que sigue se basa en una serie de preguntas…


(10) Vi sus labios donde secábase la sangre como un sello de clausura, vanamente pregunté al mármol de su oreja donde el sonido se estrellaba y caía. Mas de tanta negación hube de atisbar en Felipe una respuesta, un afirmarse a sí mismo como respuesta, un contestar su propio cuerpo por nombre, un horrible nombre invasor y tiránico.

Cortázar, La daga y el lis. Notas para un memorial.

Conjunciones subordinantes

Las conjunciones subordinantes hacen depender de otro el segmento al que preceden, generalmente subordinan una construcción oracional, tradicionalmente llamadas oraciones subordinadas sustantivas. A diferencia de las conjunciones coordinantes, que pueden coordinar más de dos segmentos, estas conjunciones solo ponen en relación dos construcciones.

Si bien se reconoce que la clasificación de las oraciones introducidas por conjunciones subordinantes es bastante polémica, la Nueva gramática de la lengua española diferencia nueve grupos: completivas, condicionales, causales, concesivas, temporales, consecutivas, ilativas, comparativas, exceptivas. Se mencionan los ejemplos más prototípicos de algunos de estos grupos; se subraya la conjunción. (Notemos que las «completivas» son las tradicionalmente denominadas oraciones subordinadas sustantivas.)

• completivas: que (Supongo que llamará); si (No sé si es ella).

• condicionales: si (Si te gusta el libro, comprátelo); como (con subjuntivo: Como no me escuches, te arrepentirás).

• causales: porque (Lo hago, solo porque vos lo decís); como (con indicativo: Como no venía, me fui).

• concesivas: aunque (Camina diariamente a su trabajo aunque vive lejos); si bien (Si bien no nos parece lo mejor, lo aceptaremos).

• temporales: luego (de) que (Luego que lo examinó, le preguntó qué sentía); ni bien (Ni bien lo hizo, se alegró).

• consecutivas: que (Hacía tanto frío que no se podía salir de casa).

Las conjunciones subordinantes no admiten pausa ante la oración que introducen, salvo cuando intercalan algún inciso (11), ni tampoco pueden aparecen en posición final (12).

(11) Dijo que, mientras viviera, no se tocaría el dinero.

(12) *Dijo, mientras viviera, no se tocaría el dinero que.

Estas propiedades, junto a otras, permiten diferenciar estas conjunciones de los adverbios o locuciones adverbiales que funcionan como conectores discursivos.

Por ejemplo, el significado concesivo de la locución adverbial con todo es similar al de la conjunción aunque, pero a diferencia de la conjunción, la locución puede aparecer entre pausas (13) y en posición final (14):

(13) Nadie, con todo, estaba enterado
*Nadie, aunque, estaba enterado.

(14) Nadie estaba enterado, con todo
*Nadie estaba enterado, aunque,.

Finalmente, si bien en los ejemplos que siguen se presentan oraciones subordinadas, no debemos confundir las conjunciones subordinantes (15), con los pronombres relativos (16) ni con adverbios relativos (17).

(15) No sabía que había ganado el cinco de oro.

(16) En el living pusimos la mesa que es roja; en el cuarto, la verde.

(17) Encontré el libro donde lo habías dejado.

Tanto las oraciones que contienen una conjunción subordinante como las que tienen un elemento relativo son oraciones complejas, ya que hay una jerarquía entre las oraciones (la principal y la subordinada). Sin embargo, ambas estructuras tienen una naturaleza diferente.

Fecha: 7/6/2018 | Creado por: Maria Ines
Categoria: 2° A
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