Ezequeil Villarreal

 

Los lagartos

Todavía no entiendo cómo terminé en este lagarto. Les voy a contar cómo creo que me sucedió esto.
Todo comenzó cuando volvía del estadio luego de ver un desastroso partido donde equipo el cual soy hincha, Estudiantes de la La Plata,cuya remera es de color rojo y blanco, había perdido 3-0. Para relajarme me puse a pensar en mis mascotas. Puntualmente me puse a pensar en mis dos dragones barbudos(una especie de lagarto). Estos son una especie de lagartos  demasiados tranquilos provenientes del desierto de Australia. Tienen 4 patas y una cola la cual usan como arma para defenderse de otros depredadores o incluso de ellos mismos. Su nombre se debe a que su cuerpo está formado por hileras de escamas espinosas las cuales, al sentirse amenazados, se endurecen y al tacto raspan.
Pensaba en lo tranquilo que deben de vivir sin nadie que los moleste. Solo se debían preocupar en tener vegetales y que les den grillos una vez al día. Nada más que eso.
Pensando en los lagartos me dormí. Lo único que recuerdo de cuando me dormí es que soñé que era un lagarto más y que, junto con los otros dos lagartos, mirábamos por el espejo de la jaula a mi habitación esperando a cuando  llegue yo, semi-dormido, para sacarme la ropa de la cancha, ponerme una remera y echarme a dormir en la cama donde acostumbraba dormir.
Al llegar a mi casa estaba confundido por el sueño que había tenido entonces decidí bañarme para estar fresco para dormir y vaciar mi mente.
Cuando salí de bañarme entré a mi habitación y vi a los dos reptiles con la cabeza pegada al vidrio como si me estuvieran esperando. Me sequé, me puse la ropa, me preparé la mochila del colegio para el día siguiente y me tiré a dormir.
Lo que más recuerdo de aquella noche fue lo que me costó dormirme. No podía dejar de pensar en los lagartos y su forma de ser y en el sueño que aproximadamente había tenido una hora atrás. Mientras estaba dormido recuerdo que soñé lo mismo que en el auto pero esta vez, en vez de que yo llegué a mi habitación y me cambie para dormir, me dí un baño. Salí de bañarme, me sequé, me cambié, preparé la mochila del colegio para el otro día  y me fui a dormir. Recuerdo que desde atrás del vidrio se percibía lo inquieto que estaba, daba vueltas de acá para allá, me tapaba y me destapaba. Lo único que yo no me di cuenta es que había un lagarto más.


A la mañana se escuchaba la voz de la mujer quien en un momento fue mi mamá diciendo- ¡arriba Ezequiel!-. Recuerdo que la voz se escuchaba como encerrada, como que tenía algo que me impedía escucharla con claridad. Al abrir los ojos me di cuenta de lo que estaba pasando
Estaba en el cuerpo de uno de los lagartos. No entendía nada. No sabía que había pasado.
Podía ver por el vidrio cómo mi cuerpo caminaba por la habitación mareado, parecía que lo que había dentro de mí  tampoco sabía qué había pasado.
El otro lagarto dormía. Yo ,exaltado, empecé a golpear con la cabeza el vidrio y mi mamá, quien siempre que los lagartos golpeaban el vidrio pensaba que les molestaba la luz, puso una manta sobre la jaula, donde duermo actualmente,la cual tapaba el vidrio entonces no podía ver nada. Todo estaba oscuro. Me volví a dormir pensando que era una pesadilla. Pero, al despertarme vi reflejado en el espejo de la jaula mi nuevo cuerpo. Luego de despertarme entró mi mamá para darnos grillos. Lo más asqueroso de mi vida fue comer esos grillos. Yo a medida que pasaba el tiempo menos entendía lo que había pasado.

Fin.

 

Alumno: Ezequiel Villarreal

Curso: 2 C

Tema: B

Fecha: 3/11/2017 | Creado por: Ezequiel
Etiquetas: Lengua y Literatura, 2doC, 2017, trabajos de escritura
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