Cuento de Lorenzo Neiburg 2do "C"

Nuestra casa tiene un jardín trasero, el cual está ocupado por una inmensa variedad de flores de todo tipo, algunas rosas otras violetas, y mis preferirdas, las enredaderas; me fascinan porque trepan y trepan hasta no poder más, y siempre buscan la manera de seguir subiendo, además sacan unas muy lindas flores que adornan la primavera de un color vívido.

Me llamo Hortensia, y a veces me gusta ayudar a mi mamá con su jardín porque siento que estoy ayudando al planeta. Además, siempre que vienen invitados, los invitamos a pasar a nuestro jardín para que deleiten sus ojos con esos matices tan hermosos.

A veces me es inevitable pensar... ¿Qué es lo que piensan las plantas? Estos seres que ayudan a la vida contribuyendo no solo con su belleza si no con la fotosíntesis cuyo acto es la semilla de la vida. 

Me gusta inventarles pensamientos a las plantas, jugar a que puedo hablar con ellas, aunque los vecinos me miren raro. Les puse nombre a cada una, y la que más me gusta, le puse hortensia. Normalmente los chicos odian sus nombres o se avergüenzan de ellos, pero a mí, Hortensia me encanta, muestra mi amor por la vegetación y al mismo tiempo muestra belleza. Definitivamente nunca cambiaría mi nombre, y mucho menos desde que mi mamá murió. Como su planta favorita era la hortensia, me recuerda a ella. Desde aquel día, el día que quedñe completamente sola, siento una enorme impotencia, siento que no puedo progresar, ya no invito a nadie, los vecinos me ignoran, desde aquel día no como nada, aunque no sienta hambre.

Se podría decir que ahora vivo en el jardín rodeada de mis amigos y amigas, una me recuerda mucho a mamá, aunque no nos hablemos, siento que tenemos una conexión.

A veces quiero hablar pero las palabras no salen de mi boca, así que imagino como si hablase con mis amigos, imagino que responderían, imagino si estan felices o tristes, cada tanto veo gente llegando a casa. un día se llevaron todo, y quedó vacía.

También me pongo triste e intento recordar cómo sería llorar, pero es complicado describir un sentimiento que ya no me pertenece.

Estaba saliendo con un chico....¡Qué va a pensar cuando se dé cuenta de que ya no puedo verlo más! Ni siquiera pude avisarle, se va a preocupar mucho.

No sé si es una sensacion, pero creo que cada vez estoy más alta, incluso puedo ver el techo de la casa donde pasé toda una vida...y ahora está vacía.

Hay algo bueno de todo esto, como ya no tengo más familia, nadie se preocupa por mí, y yo no me preocupo por nada, ni nadie.

Es una vida un poco solitaria pero supongo que es lo que siempre deseé. Aunque me gustaría tener quien se preocupara por mí. En un momento lo tuve pero se marchó demasiado rápido, cuando tenía 4 años, ese era mi papá. Él odiaba este jardín, decía que mamá se preocupaba más por el jardín que por la familia, quizá era verdad pero yo la amaba igual.

Intento olvidar esta vida..Este jardín...Pero ya eché raíces....

Fecha: 31/10/2017 | Creado por: Lorenzo
Etiquetas: trabajos de escritura, 2017, 2doC, Lengua y Literatura
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