Cuento fantástico (La Metamorfosis)

 

  BICICLETA

 

Hoy, luego de llegar del colegio, almorcé tranquilamente, me bañé, me puse cómoda, agarré una botella de agua y salí rápidamente a buscar mi bicicleta para hacer mi recorrido diario como habitualmente lo hacía.

Esta vez, mi destino final, era el planetario debido a mi gran interés con todo lo relacionado con la astronomía.

Al ingresar en el mismo, quedé asombrada por los aparatos tecnológicos cuyo interior contenía, mé los quedé mirando por un largo rato, llamando mi mayor atención un telescopio especialmente grande.

Me parecio fantastico el diseño del edificio debido a que posee cinco pisos los cuales pude recorrer con entusiasmo.

En el museo del planetario, se expone una roca lunar que trajo la misión que logró llegar a la luna, también hay unos espectaculares meteoritos los cuales se encontraron , oportunamente, en la superficie terrestre.

En el recorrido el guía, quien relató historias apasionantes de los orígenes de los meteoritos como si fuera habitual que caiga desde tan lejana distancia(algo que a mí me sorprendió y maravilló) nos contó que están formados por gases, agua y restos de cometas y  que con la presión de la tierra estos se desintegran un poco pero nunca por completo.

Terminé tan extremadamente cansada de tanto caminar, que ya no podía ni mantenerme de pie, cuando vi un lugar medianamente cómodo, entonces decidí recostarme y  tomar una pequeña siesta para luego poder tener suficiente energía para volver a casa. Ese descanso no duró más que un ratito ya  que donde estaba no era un lugar permitido y me corrieron como si nada, asi bruscamente casi de una forma violenta ¿Quien lo hizo? no lo supe porque todavía no estaba suficientemente despierta como para retener ese tipo de información.

Decidí emprender el regreso como para volver a casa, me costó un poco avanzar como si no me pudiera mover pero luego empecé a andar a tan rápida velocidad que parecía que estuviera corriendo. Por alguna extraña razón no podía mover los brazos, los sentía hacia adelante y al sentir esto no tardé mucho tiempo en darme cuenta que me había convertido en una bicicleta. Asombrada por esta inesperada situación, volví  a casa con algunos inconvenientes en el camino y al llegar, quería mostrar esta noticia a mis padres para poder resolverlo lo antes posible, no entendieron mucho al principio pero quisieron colaborar conmigo.

Empezaron con darle a los manubrios forma de brazos, las ruedas las reemplazaron por simples tubos que pasaron a ser mis piernas y así hasta conseguir una forma semihumana, No fue al inmediato pero lo lograron de a poco.

          FIN...

Fecha: 26/10/2017 | Creado por: Valentina
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