Este material teórico lo utilizaron en 4to, y ahora lo vamos a utilizar para repasar.

 

 

El género teatral

Las obras teatrales o dramáticas son formas literarias escritas para ser representadas sobre un escenario, a través de actores, y ante un conjunto de espectadores. Por su doble carácter de texto escrito y representación, la obra puede ser sólo leída, pero el hecho dramático se perfecciona cuando confluyen en la representación el texto, los intérpretes y el público.

Las obras teatrales no desarrollan su historia por medio e una voz narrativa sino, antes que nada, a través de las palabras de los personajes que funcionan como acciones, aunque estas no sean las únicas acciones que realizan los personajes: además salen, entran, lloran, ríen, se abrazan, pelean….

En tanto texto , junto a las palabras de los personajes se leen entre paréntesis palabras que se denominan didascalias o acotaciones, a través de ellas el autor de la obra describe el aspecto de los personajes, sus gestos, reacciones, también el ambiente o el momento del día en que suceden los hechos. Para cada nueva representación las acotaciones son retomadas por los directores de escena para resolver diversos aspectos de la actuación y de la escenografía.

El teatro occidental que tuvo su origen en rituales de la antigua Grecia, sufrió grandes cambios en Inglaterra y España en los siglos XVI y XVII , durante el Romanticismo en el siglo XIX y también en el siglo XX con las innovaciones de los movimientos de vanguardia. El teatro sigue fortaleciéndose en la actualidad a través de nuevas formas locales y universales.


 

El origen del teatro

 

El teatro occidental se originó en Grecia, más precisamente en los rituales religiosos que se celebraban en honor del dios Dionisos. En esas celebraciones se cantaba, se bailaba y se hacían ofrendas para las que se sacrificaba un macho cabrío. El término tragedia proviene de la palabra tragós, con que se designaba a ese animal. Tiempo después, alrededor del siglo V a. de C., estos festejos se convirtieron en representaciones teatrales. Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes son los principales representantes del teatro griego clásico.


 

La tragedia y la comedia

 

Desde sus orígenes en la antigua Grecia, el drama teatral se dividió en dos grandes géneros: la tragedia y la comedia. Esta caracterización fue realizada por Asitóteles en su Poética.

  • La tragedia tenía como función la purificación del espíritu de los espectadores. Al contemplar las desdichas de los protagonistas (en general, reyes, nobles o héroes) los espectadores se identificaban con sus penas, con su destino necesariamente desgraciado o fatal, con su muerte. En un segundo momento, el espectador se distanciaba del protagonista, juzgaba o reflexionaba sobre sus acciones, se volvía más sabio. Ese segundo momento de reflexión es el de purificación del espectador, estado que los griegos llaman catarsis.

  • La comedia, en cambio, buscaba que los espectadores reflexionaran sobre vicios y defectos cotidianos. A diferencia de los protagonistas excepcionales de la tragedia, los de las comedias eran hombres comunes, con algunos vicios y malas costumbres, como cualquier otro ser humano. El tono de la comedia es menos grave que el de la tragedia suele incluir elementos cómicos y su final es feliz.


 

El texto dramático y la representación teatral

El término drama deriva de una palabra griega que se pronuncia igual y significahacer. Según la definición clásica griega, el drama es la forma de presentación de acciones a través de su representación por actores y por medio de diálogos. 

La acción dramática se ve determinada por el conflicto dramático, que es el origen de la obra teatral. Sin conflicto no hay drama. El conflicto dramático es el resultado de fuerzas opuestas entre sí, encarnadas por los personajes, que hacen avanzar el desarrollo argumental del drama hacia su  resolución.

El texto dramático es el punto a partir del cual luego se representará la obra en escena. Ese texto tiene dos componentes fundamentales: los parlamentos de los personajes en forma de diálogo y las acotaciones o didascalias, que dan indicaciones para representar la obra.

 

 

 

Los parlamentos son las palabras que dicen los personajes. Nos permiten saber lo que ocurre en la obra y conocer cómo son los personajes. Pueden ser:

Diálogos: Cuando los personajes conversan entre sí.

Monólogos: Cuando un personaje habla solo en escena, como si pensara en voz alta, expresa ante el público sus pensamientos y emociones

Apartes: Cuando un personaje hace comentarios a otro personaje o al público, sin que los demás personajes que están en escena lo escuchen. Cuando está dirigido al público, el objetivo es lograr cierta complicidad con los espectadores.

Las acotaciones o didascalias son indicaciones del autor para la representación. Suelen escribirse entre paréntesis y con letra itálica o bastardilla para diferenciarla de los diálogos. Describen los lugares donde transcurren las acciones, el tiempo en que suceden (época, momento, tiempo que transcurre entre una y otra escena), sugieren actitudes y movimientos de los personajes (desplazamientos, gestos, intenciones, tonos de voz) tipo de vestuario, música iluminación, mobiliario, etc.

El avance la acción en los parlamentos de un texto dramático depende del conflicto, es decir, de las fuerzas contrapuestas o posturas contrarias que van surgiendo y desarrollándose a través de los diálogos.

 

La organización de la obra dramática

El texto dramático de estructura más clásica, en general, se divide en actos que, a su vez, pueden subdividirse en escenas y cuadros.

Actos: Se relacionan con el desarrollo del conflicto. Si una obra tiene, por ejemplo, tres actos, el primero presenta el conflicto, el segundo lo desarrolla y el tercero muestra el desenlace o resolución. En general, están marcados por el cierre o caída del telón.

Escenas: Son divisiones internas de los actos. Están determinadas por la entrada o salida de personajes.

Cuadros: Representan cambios de decorado o de escenografía. Algunos de estos cambios, a veces, se realizan a la vista de los espectadores.


 

La puesta en escena

Los textos teatrales son la base de las obras que se representan sobre el escenario. El director de la obra analiza el texto, decide el tono de cada escena, indica a los actores los desplazamientos, actitudes, gestos de los personajes y convoca a un grupo de especialistas de diferentes profesiones y oficios para preparar la representación de la obra. El resultado de ese trabajo conjunto que se concretará sobre el escenario se denomina puesta en escena.

De este modo, el texto escrito se transforma en texto actuado, en representación teatral.


 

 

Fuente: Lengua 8 - Ed. Estrada
Fecha: 19/4/2016 | Creado por: Martin
Etiquetas: Elena, lengua, 2013, 2bto