El 31 de marzo de 1492 se publicó el Edicto de expulsión de los judíos de España. Por más de 800 años las comunidades judías vivieron en ese territorio. No existió presencia judía en España desde esa fecha hasta la década del ´90 del siglo XX.

1. Leé atentamente el "Edicto de expulsión de los judíos de España" 

 
"En nuestros reinos hay malos cristianos judaizantes (los marranos) y
se apartan de nuestra santa religión católica, lo que en gran medida se
explica por el trato de judíos con cristianos. Queriendo remediar esta
situación mala, ordenamos a las Cortes que se reunieron en Toledo en
1480 que separaran a los judíos de todas las ciudades y los distribuyeran
en lugares especiales para habitar. También nos hemos preocupado de
que en nuestros reinos se fundara una Inquisición, que ya existe doce
años y que ha condenado a muchos culpables. Según nos informaron
los inquisidores, se logró esclarecer el enorme daño que resulta para los
cristianos del trato con los judíos que aspiran a arrastrarlos a su
maldita religión.
Los judíos se empeñan en desviarlos (a los marranos y a sus hijos), les
dan libros para orar, les dicen cuáles ayunos deben guardarse, les
hacen matzot para la pascua y les indican cuáles alimentos pueden
comer y cuáles no y, en general, les persuaden de que guarden la ley de
Moisés. Todo esto da lugar a que nuestra santa religión católica sea
perjudicada y rebajada.
Hemos advertido de que un medio eficaz contra todas estas malas
acciones, consistiría en detener completamente el trato de judíos con
los cristianos, expulsándolos (a los judíos) de nuestros reinos. Pero el
primer tiempo nos hemos conformado con ordenar que abandonasen las
ciudades de Andalucía, donde causan el mayor daño. Pero ni esto ni el
recto juicio sobre los judíos que pecaron gravemente contra nuestra
santa religión han sido suficientes para contener los pecados.
Por eso, hemos resuelto ordenar a todos los hombres y mujeres judíos
que abandonen nuestro país, pero que nunca vuelvan aquí. Y con esto
ordenamos a todos los judíos, hombres y mujeres que viven en nuestros
dominios, que a más tardar a fines de julio de este año, abandonen
nuestros dominios reales, con los hijos y las hijas, con los parientes y
los sirvientes que sean judíos.
Y que no se atrevan a volver aquí, ni para habitar ni en tránsito, ni por
ninguna otra causa.
Si no cumplieren esta orden y se les encontrara en nuestros países, que
se les castigue con la pena de muerte y la confiscación de sus bienes, sin
juicio alguno.
Ordenamos que a partir de fines de julio, nadie de nuestro reino se
atreva a tener en su casa abiertamente o en secreto a un hombre judío
o a una mujer judía, bajo pena de perder todos sus bienes, que deben
ingresar en nuestro tesoro.
Para que los judíos puedan en el transcurso del tiempo que aún falta,
terminar sus negocios y arreglar lo referente a sus bienes, los tomamos
bajo nuestra protección real y les aseguramos la intangibilidad de los
bienes y las personas, de manera que hasta fines de julio puedan vivir
tranquilos, vender, donar, permutar sus objetos y sus fincas, según lo
deseen.
También les permitimos llevar consigo sus bienes por mar y por tierra,
a excepción de oro, plata, dinero y monedas y otras cosas que está
prohibido sacar según la ley de nuestros reinos..."
 
 
                                                 Yo el rey - Yo la Reina
                                                    Don Fernando y Doña Isabel la Católica
 

 

2. Respondé en tu carpeta:

a. ¿Quiénes firman el documento? ¿Cuándo y dónde lo firman?

b. ¿A quiénes se refiere el texto con el concepto de "malos cristianos judaizantes"?

c. Según el Edicto, ¿quiénes son responsables de que existan los "malos cristianos judaizantes"? ¿Por qué?

d. ¿Qué medidas han tomado las autoridades antes de 1492 para evitar la problemática de los "malos cristianos judaizantes"?

e. ¿Qué decisión toman los reyes en este Edicto?

f. ¿Cuánto tiempo tienen los judíos para acatar la orden dictaminada en el documento?

 

3.  Leé el siguiente texto y respondé: 

 
"Se prohibió a los judíos llevarse consigo oro, plata o piedras preciosas.
Las sinagogas, los cementerios y demás bienes públicos de las aljamas o de
las sociedades judías benéficas o análogas fueron confiscados y declarados
propiedad del tesoro real, y muchas sinagogas fueron convertidas en
iglesias cristianas. La literatura hebrea de aquella época habla de las
fatigas sufridas por los emigrantes pobres que no podían pagar a los
dueños de los barcos el precio del viaje, o que eran expulsados de las costas
donde esperaban encontrar refugio. Quienes carecían de dinero, ayuda o
coraje para partir y hallar refugio en un país extranjero, tenían que
convertirse al cristianismo y quedarse en España..."
 
                      Baer, Itzjak. Historia de los judíos en la España Cristiana Tomo II. Madrid. 1959
 

 

4. Respondé:

a. ¿Qué podían llevar consigo los judíos? ¿Qué no se podían llevar?

b. ¿Qué dificultades les presentaba esta situación? 

c. ¿Qué sucedió con los bienes y propiedades de las comunidades judías?

 

 

5. Observá el siguiente mapa y respondé:

¿Hacia dónde se dirigió la mayoría de los judíos sefaradim expulsados de España?

En tu opinión, ¿por qué tomaron esa decisión?

 

 

 

6. Te propongo conocer algunas de las repercusiones de este hito histórico en la actualidad, ingresando a los siguientes links:
 
 
7. Escribí una breve reseña acerca de uno de los artículos periodísticos que leiste. Expresá tu opinión al respecto.
 
 
 
 
 
 

 

 

 

Fecha: 6/11/2018 | Creado por: Myriam
Categoria: Historia Judía