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Chicos y chicas: la actividad consiste en leer y analizar los siguientes articulos periodisticos, que contienen argumentos a favor y en contra de la legalizacion del aborto. Tengan en cuenta relacionarlos con los siguientes temas vistos en clase:

¿Como se hacen las leyes? ¿Que es la democracia?

 

Piensen... ¿qué argumentos creen que estan mejor fundamentados? ¿Por que?

 

https://elpais.com/internacional/2018/08/03/argentina/1533320141_115961.html

 

https://www.clarin.com/opinion/valor-vida-retoricas-muerte_0_SJJ7vsiE7.html

 

https://www.revistaanfibia.com/ensayo/votar-favor-del-aborto-legal/

Fecha: 14/8/2018 | Creado por: Ariadna
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  • Brenda En el primer artículo estará defendiendo el aborto legal.
    En el discurso se genera la diferencia entre un embrión y un chico y que la opinión de la mujer vale más que el derecho que tendrá el embrión ya que es el cuerpo de la mujer y tiene derecho a no querer seguir con su embarazo. Aunque aclara que este derecho ira decreciendo con el paso del tiempo y el del embrión ira aumentando ya que está más cerca de llegar a la vida.
    Pero que ninguna conclusión llegara a que un niño es igual a un embrión. Y que si esto fuera así sería un homicidio abortar al bebe
    El estado no puede obligar forzosamente a la mujer a que prosiga con el embarazo o sino estará condenada. El embrion no puede sobrevivir sin el auxilio del cuerpo de la madre.
    La mujer no es un objeto reproductor, es un sujeto de derechos que debe decidir libremente la posibilidad de ser madre o no. En esto consiste el principio de autonomía y de inviolabilidad, que es una ley y en que cada uno pueda decidir su plan de vida sin interferencia estatal y en que no pueda utilizarse nuestro cuerpo con fines utilitarios al embrión con un niño nacido deja de lado también el grave problema de salud pública que está involucrado en la cuestión, ya que el niño tiene probabilidad de no tener los recursos para su salud,educación y esto puede generar mas pobreza en el país, lo que será en desbeneficiencia.
    La disminución de ellos dependerá de la reducción de embarazos no deseados y eso es un problema de educación sexual y reproductiva, no del derecho penal.

    Resulta una actitud hipócrita escudarse en la ficción de que se están asesinando chicos y dejar las cosas como están. La ley de interrupción del embarazo temprano no procura que haya más abortos sino que los que existan sean legales, seguros y gratuitos para evitar riesgos a la mujer.




















    El segundo articulo:
    Existen al menos dos preguntas muy importantes que corresponde formular a todos aquellos que se oponen a la sanción de una ley de interrupción voluntaria del embarazo,y en particular a los legisladores nacionales involucrados en esta discusión. Tales preguntas sugieren la presencia de graves, llamativos problemas en la argumentación de los opositores al aborto, por lo que en el marco de los debates hoy en curso necesitamos urgentemente saber qué explica la persistencia de tales errores. Las preguntas que quisiera formular tienen su asidero en acuerdos muy extendidos dentro de la sociedad, y en particular dentro del Congreso de la Nación, que paso a detallar.

    La sanción de la ley fue seguida por un emocionado festejo de parte de todos los legisladores, conscientes del paso tan crucial que estaban dando.

    sólo puede explicarse porque contra lo que sostienen, de modo ingenuo, equivocado, o hipócrita, los que rechazan una ley de aborto-,ninguno de nosotros y ellos tampoco-considera igual a un embrión en sus etapas más tempranas,que a un feto que ha desarrollaron su sistema nervioso igual que a un niño a punto de nacer.





    Alfonso Santiago fue, posiblemente, el jurista que mejor articuló una mirada crítica desde una posición teórica y basada en principios. El primer argumento, de raíz cristiana y Kantiana, apeló tanto a personas de formación religiosa como a otras de persuasión liberal en un sentido amplio. Su postura no se ocupa en absoluto del hecho de que la mujer, en un embarazo indeseado, es utilizada como un «mero medio» en provecho de la ideología o creencias religiosas de otros. El segundo problema de este argumento es el modo en que confunde las ideas de «vida» y «persona».

    Quiero decir, tendemos a hablar de sujetos «nacidos» y de «personas» antes que de meros «seres vivos». En su mejor versión , este argumento nos dice que los derechos de las personas son inviolables y no pueden sacrificarse por las meras pretensiones en contrario de una mayoría ocasional. Contra la formulación de Santiago cabría decir que –más allá de la escasez de tiempo argumentativo que todos pudimos padecer- él no podía dejar de decir lo que dejó de decir, esto es, que las dos principales autoridades jurídicas que citó en su respaldo, en su referencia a la idea de derechos, escribieron y militaron activamente a favor del aborto. Quiero decir, hay un problema serio si hacemos invocaciones de «autoridad» –apelando al reconocido nombre de autores reconocidos por todos los que hacemos Teoría del Derecho- pero no dejamos aclarado que,precisamente en el tema bajo discusión, esos autores que citamos –sugiriendo abierta o solapademente que ellos respaldan la posición que defendemos- afirman exactamente lo opuesto a lo que rechazamos.

    Los derechos son, obviamente, resultado de ese debate democrático. Eso mismo podemos hacer sobre el aborto.



    Siguiendo una estrategia común en muchos de los juristas críticos del aborto, Gregorio Badeni presentó de modo indistinto las nociones de vida y persona y confundió intencionadamente los derechos del niño por nacer con el estatus del feto en las primeras semanas. Esa estrategia, por supuesto, pretende tener alto impacto emocional porque deja a los defensores de posturas más permisivas en la materia como «asesinos».Alguien puede argumentar en favor de la superposición entre las ideas de «vida» y «persona», pero en un debate como éste no puede suponer la identificación entre esas dos nociones sin dar razones de ello. En primer lugar, se trata de una estrategia que suele terminar «disparando» para el lado contrario al esperado.

    Porque supone colocar a los países más respetuosos de los derechos individuales –tal vez los más civilizados de la tierra - como los más criminales del planeta –países directamente genocidas, en razón de sus políticas liberales en materia de aborto. Algo parece no funcionar en esa presentación. En segundo lugar, la estrategia de la «confusión» es incapaz de dar cuenta de un hecho notable. Resulta curioso entonces que se vea al aborto como un acto criminal, cuando aquí –como en el caso de la fecundación in vitro- también se descartan embriones en su etapa más temprana.

    En tercer lugar, cabe aludir a la idea relativa al «desarrollo progresivo» de la vida. La distinción se vuelve particularmente importante en los «casos difíciles», cuando nos encontramos con conflictos entre los derechos que valoramos, y nos vemos obligados a «balancear» esos derechos, o a elegir entre diferentes derechos que, idealmente,querríamos preservar. En esos casos , no tendemos a valorar por igual el derecho del embrión y el derecho de la mujer a la vida. Sostuvo que quienes defienden el aborto a partir del art.

    19 construyen su postura asumiendo que dicho artículo sólo habla del principio de autonomía, y olvidando que el mismo establece un límite fuerte en el «daño sobre terceros». El problema del argumento de Gelli es que desestima nuestro derecho a regular los derechos –a regular, en este caso, el «daño a terceros»-. Más todavía, en casos como los citados, la protección del derecho original puede desplazar por completo al derecho afectado de los terceros. Tales situaciones resultan normalmente trágicas,entre otras razones, porque implican remover, tal vez de modo sustantivo, uno de los derechos en conflicto, y que como tal valoramos.

    Pero bien puede ocurrir que ese derecho que valoramos entre en conflicto serio con otro derecho que también valoramos . Allí es donde se nos presenta una opción trágica y podemos determinar «.



    Hecho por Brenda Pecheny
    hace 7 meses
  • Martina 1.-Se presenta una iniciativa ante la Cámara de Origen (Cámara de Diputados o de Senadores).
    2.- La iniciativa presentada se pasa a una Comisión legislativa para que sea analizada y se convierta en un dictamen; éste es un documento que deberá contener la exposición de motivos en que se funde la iniciativa y posteriormente es sujeto a votación de los integrantes de la Comisión.
    El Dictamen deberá ser aprobado y firmado por la mayoría de los integrantes.
    Una vez realizado dicho procedimiento, se publicará a más tardar 48 horas antes del inicio de la sesión en que será puesto a discusión y votación.
    3.-Los dictámenes aprobados en la Comisión, se discuten en la Sesión de Pleno (con todos los diputados).
    Cada grupo parlamentario (partido político) dispondrá de 15 minutos para su intervención. Sólo cuando se discutan reformas constitucionales, las intervenciones serán de 20 minutos.
    Se integrarán listas de los diputados que soliciten la palabra en contra y otra lista en favor, las cuales se leerán antes de comenzar la discusión.
    Posteriormente, en un Primer y segundo turno, cuatro diputados en pro y cuatro en contra tendrán hasta 10 minutos cada uno y en cada turno para su intervención.
    4.- Después de la discusión del Pleno, una iniciativa puede ser aprobada o rechazada.
    Si el proyecto de ley es desechado en la cámara de origen, no se puede presentar nuevamente en las sesiones del año.
    Si es aprobado, pasa a la cámara revisora para su análisis y aprobación, observaciones o rechazo.
    Si un proyecto de ley aprobado en la cámara de origen, fuese reprobado totalmente por la revisora, el proyecto volverá con sus observancias a la de origen para ser discutido nuevamente por ésta.
    5.- Cuando un proyecto de ley ya ha sido aprobado por las cámaras, debe pasar al Ejecutivo para los efectos de su sanción (Promulgación para que esa Oficial). Esta fase es lo que corresponde al derecho de veto (veto es cuando el Presidente de la República tiene el derecho de rechazarla con sus observaciones).

    Se reputará aprobado por el Poder Ejecutivo todo proyecto de ley no devuelto con observaciones a la Cámara de su origen dentro de los 30 días naturales siguientes a su recepción.
    Vencido este plazo, el Ejecutivo dispondrá de 10 días naturales para promulgar y publicar la ley o decreto.
    Si el Ejecutivo veta un proyecto de ley, éste regresará a la cámara de origen para ser discutido de nuevo, pero con las observaciones del Presidente.
    Los plazos no se interrumpirán si el Congreso cierra o suspende sus sesiones; en ese caso la devolución del Presidente deberá hacerse a la Comisión Permanente.


    La democracia es una forma de gobierno del Estado donde el poder es ejercido por el pueblo, mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones políticas. El mecanismo fundamental de participación de la ciudadanía es el sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, a través del cual elige a sus dirigentes o representantes para un período determinado. Las elecciones se llevan a cabo por los sistemas de mayoría o representación proporcional, o combinación de ambos.


    En la célebre alegoría que describe Platón en el Título VII de La República.
    La discusión sobre la legalización del aborto en Argentina: hay prisioneros en una caverna que no pueden darse vuelta para ver la realidad y se abrazan a la ficción que ven. Con esa ficción pretenden cerrar el debate: un embrión es igual a un niño ya nacido. Saben que nadie -ni ellos ni quienes están de acuerdo con la ley de interrupción del embarazo- estaría dispuesto a matar a un niño. El asunto es que un embrión no es un niño. Convención de los Derechos del Niño diciendo: “se entiende por niño a todo ser humano desde su concepción y hasta los 18 años de edad”. Ningún derecho es absoluto, ni siquiera el de la vida de personas nacidas. En determinadas circunstancias el derecho justifica o disculpa a quien priva a otro de su vida. En el caso del embrión existe una expectativa de vida que sin duda merece tutela. Pero en los primeros momentos del embarazo este derecho colisiona con el de la mujer que no quiere seguir el embarazo. Y esa mujer, en ese punto, tiene un derecho que vale más que el otro. A medida que pasen las semanas el derecho de la mujer irá decreciendo y el del embrión aumentando porque la posibilidad de vida se robustece. Pero ningún argumento puede llevar a la insólita conclusión de que un embrión es igual a un niño nacido. Ni a proponer imágenes de bebés que claman por su vida mientras son sangrientamente despedazados para tratar de mostrar al aborto temprano como un crimen horrendo e injustificable.
    Creo que este argumento pareciera estar a favor del aborto ya que dice que el derecho de la mujer embarazada es mayor que el del embrión, dice que claramente el embrión no es un niño, si no conjunto de células en las primeras semanas y pensamos eso

    “No, para nada. Hay que despenalizar a la mujer.” La misma actitud pudo advertirse, hace unos días, entre senadores y senadoras opuestos al aborto. Lo cierto es que, si de veras creyeran que lo que está en juego en el caso del aborto es “el asesinato de un niño indefenso,” entonces, la mujer no sólo debería ser penalizada, no sólo debería ir a la cárcel, sino que además debería recibir la pena más severa de todas: la prisión perpetua
    Me parece bien fundamentado ya que si le preguntas a un próvida te diría que la mujer no tiene que ir a prisión perpetua cosa que no tiene lógica si supuestamente está matando una vida, entonces los deja en una contradicción propia

    En el análisis de los discursos en el Congreso identificamos la fragilidad de los principales argumentos ofrecidos por los juristas contrarios al aborto. Vimos las inconsistencias propias de las apelaciones a principios morales como el de igualdad o el de no tomar a las personas como “meros medios”. Examinamos también los problemas que afectaban al argumento de la privacidad y el no-daño a terceros. Reflexionamos sobre cómo “balancear” derechos en caso de conflictos entre ellos. Hicimos referencia a la necesidad de no confundir los conceptos de “vida” y “persona”, y a la importancia de prestar atención al “desarrollo progresivo” de la vida. Aludimos también a la celebrada práctica (auspiciada enfáticamente por nuestro Congreso) de la fertilización asistida, y señalamos sus fuertes paralelismos con la práctica del aborto (criticada por algunos de los mismos legisladores que aplaudieron la aprobación de la ley de fecundación asistida).
    Me parece bien fundamentado porque habla más de la parte de conceptos y ciencia, no solo del lado del aborto legal, sino también de la parte de los pro vida y explica las palabras para estar informados
    Por Martina Liber y Catalina Garcia Kenny
    hace 8 meses
  • Noa Introducción

    Durante las sesiones de debate por el aborto en el Congreso escuchamos un tema de crucial importancia –la punibilidad o no del aborto- que hasta meses atrás parecía tabú y reservado para las voces más extremas de la sociedad. Durante dos meses escuchamos voces a favor y en contra, que además –en la amplia mayoría de los casos- fueron en un contexto de mutuo respeto. Se trató de un experimento deliberativo único y de primera significación en la vida pública nacional. Entre los oradores hubo un cierto tipo de posturas que me interesa analizar: los argumentos jurídicos en contra de la despenalización del aborto. Me interesa porque entiendo que los argumentos jurídicos tienen, van a tener y merece que tengan un peso especial en las decisiones finales.
    Algunas de las posturas

    Esta ficción de la realidad es la que parece estar presente en la discusión sobre la legalización del aborto en Argentina: hay prisioneros en una caverna que no pueden darse vuelta para ver la realidad y se abrazan a la ficción que ven. Con esa ficción pretenden cerrar el debate: un embrión es igual a un niño ya nacido. Saben que nadie -ni ellos ni quienes están de acuerdo con la ley de interrupción del embarazo- estaría dispuesto a matar a un niño. El asunto es que un embrión no es un niño.
    A esta confusión han contribuido prestigiosos juristas que para concluir de ese modo interpretan de manera absoluta la tutela a la vida de la Convención Americana de Derechos Humanos y el texto de una ley que adhirió a la Convención de los Derechos del Niño diciendo: “se entiende por niño a todo ser humano desde su concepción y hasta los 18 años de edad”. Ningún derecho es absoluto, ni siquiera el de la vida de personas nacidas.
    legisladores favorables y no favorables al aborto parecen coincidir en la idea de que castigar con prisión a la mujer que ha realizado un aborto no sólo es injusto sino que, en la práctica, no sirve a nada.
    Por lo dicho, la pregunta hacia los legisladores: ¿Cómo pueden sostener que el feto es un “niño indefenso” y, al mismo tiempo afirmar que la mujer que aborta (por ejemplo, luego de una violación) no debe ser condenada?
    Durante las sesiones de debate por el aborto en el Congreso escuchamos un tema de crucial importancia –la punibilidad o no del aborto- que hasta meses atrás parecía tabú y reservado para las voces más extremas de la sociedad. Durante dos meses escuchamos voces a favor y en contra, que además –en la amplia mayoría de los casos- fueron en un contexto de mutuo respeto. Se trató de un experimento deliberativo único y de primera significación en la vida pública nacional. Entre los oradores hubo un cierto tipo de posturas que me interesa analizar: los argumentos jurídicos en contra de la despenalización del aborto. Me interesa porque entiendo que los argumentos jurídicos tienen, van a tener y merece que tengan un peso especial en las decisiones finales.
    Carlos Nino, desde la primera misma línea de su libro Ética y Derechos Humanos- que los derechos humanos son una “creación humana”, tal vez la más importante de nuestro tiempo, y que por tanto no hay razones para tratarlos como “ajenos” a, o independientes de, la discusión democrática. Los derechos son, obviamente, resultado de ese debate democrático. Cuando escribimos una “ley de medios” o despenalizamos el consumo personal de estupefacientes, lo que hacemos es precisamente eso

    Hecho por: Malena Abas y Noa Katkownik
    hace 8 meses
  • Diego Las leyes primero se presentan por los ciudadanos, p. ejecutivo o legislativo. Luego se trata sobre el tema. Despues se vota en general y tiene que tener mas de la mitad de los votos. Luego el presidente la puede aprobar o vetar. Por ultimo se publica en el boletín oficial.
    La democracia es el sistema político que defiende la soberanía a elegir del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes.
    En el texto del diario El país se analiza una frase de un importante filósofo que es Platón, y lleva esta frase a la problemática de la despenalización o no de la ley del aborto, legal, seguro y gratuito. Sobre esta frase inicia un recorrido en dos opiniones que son las más conocidas.Aquellos que creen que el niño tiene vida desde que el óvulo y el espermatozoide se unen, apoyado por la iglesia y como él y otros muchos más opinan, que esto no es así y que el bebé no se forma desde ese momento y que hay una cantidad determinada de semanas que se puede abortar. Además dicen que el Estado no debe obligar a las mujeres a tener un hijo.

    En el texto del diario clarín se pregunta los argumentos de los que están en contra de la penalización de la ley la pregunta que más repercusiones tiene es “Como pueden sostener que el feto es un niño indefenso y , al mismo tiempo afirmar que la mujer que aborta (por ejemplo luego de una violación) no debe ser condenada”
    La otra pregunta que dio a debate fue “fertilización asistida implican, normalmente, el descarte o congelamiento –por tiempo indefinido- de embriones –un resultado similar al que puede involucrar un aborto”.
    Entonces luego de estos dos comentarios surgieron estas preguntas que recorrieron el mundo.
    Cómo puede ser que algunos de los mismos legisladores que defendieron eufóricos aquella ley, hablando del valor de la vida, se opongan hoy al aborto usando la retórica de la muerte? ¿Cómo pueden aceptar la ley de fertilización, si es que tiene tan significativos paralelismos con la práctica del aborto? ¿Y cómo es que los legisladores que no participaron de aquellos debates, pero hoy se posicionan contra el aborto, no militen dia y noche por la derogación de la misma? ¿Avalan la “matanza indiscriminada” de embriones? ¿Y cómo no denuncian criminalmente a sus pares legisladores, en lugar de convivir alegremente con quienes “alientan el asesinato en masa”?
    La nota que leímos sobre el diario clarín dio estas respuestas que podemos estar o no de acuerdo pero siempre hay que respetarlas.
    Todo lo dicho hasta aquí sólo puede explicarse porque –contra lo que sostienen, de modo ingenuo, equivocado, o hipócrita, los que rechazan una ley de aborto- ninguno de nosotros –y ellos tampoco- considera igual a un embrión en sus etapas más tempranas
    En mi opinión es una justificación válida de muchas tantas a favor de la legalización del aborto.
    hace 8 meses
  • Abril La opinión que me pareció más fuerte fue “en la célebre alegoría que describe Platón en el Título VII de La República, un grupo de hombres encadenados por el cuello y las piernas en el interior de una caverna solo pueden ver las sombras de una serie de objetos que representan hombres y animales, y que son iluminados por el fuego de una hoguera. Los prisioneros no conocen la realidad, tienen por tal a esas sombras de objetos que se proyectan en la pared de la caverna.
    En mi opinión, este punto de vista fervorosamente abrazado por la Iglesia católica y por quienes dicen defender «las dos vidas» constituye una ficción que recuerda a las sombras que se reflejan en la pared de la caverna de Platón.
    Toda ley pretende regular la conducta humana para que se produzcan determinados efectos en el mundo exterior, pero no es la realidad. Un embrión en las primeras semanas de gestación no es un niño. Por lo tanto, no podría negarse a prestar su cuerpo para la prosecución del embarazo porque está para eso. La mujer es un útero. Ese estereotipo es hoy inaceptable. La mujer no es un objeto reproductor, es un sujeto de derechos que debe decidir libremente la posibilidad de ser madre o no.”
    Una opinión que me pareció que se repitió mucho fue “Existen al menos dos preguntas muy importantes que corresponde formular a todos aquellos que se oponen a la sanción de una ley de interrupción voluntaria del embarazo, y en particular a los legisladores nacionales involucrados en esta discusión. Tales preguntas sugieren la presencia de graves, llamativos problemas en la argumentación de los opositores al aborto, por lo que –en el marco de los debates hoy en curso- necesitamos urgentemente saber qué explica la persistencia de tales errores. La sanción de la ley fue seguida por un emocionado festejo de parte de todos los legisladores, conscientes del paso tan crucial que estaban dando. Todo lo dicho hasta aquí sólo puede explicarse porque –contra lo que sostienen, de modo ingenuo, equivocado, o hipócrita, los que rechazan una ley de aborto- ninguno de nosotros –y ellos tampoco- considera igual a un embrión en sus etapas más tempranas, que a un feto que ha desarrollado su sistema nervioso, o que a un niño a punto de nacer.
    Conclusión: Sostuvo que quienes defienden el aborto a partir del art. 19 construyen su postura asumiendo que dicho artículo sólo habla del principio de autonomía, y olvidando que el mismo establece un límite fuerte en el «daño sobre terceros». El problema del argumento de Gelli es que desestima nuestro derecho a regular los derechos –a regular,en este caso, el «daño a terceros»-. Más todavía, en casos como los citados, la protección del derecho original puede desplazar por completo al derecho afectado de los terceros. Tales situaciones resultan normalmente trágicas, entre otras razones, porque implican remover, tal vez de modo sustantivo, uno de los derechos en conflicto, y que como tal valoramos. Pero bien puede ocurrir que ese derecho que valoramos entre en conflicto serio con otro derecho que también valoramos . Allí es donde se nos presenta una opción trágica y podemos determinar la prevalencia del derecho de la mujer. Digo parcial no en un sentido descalificativo o valorativo, sino meramente descriptivo. Problemas en el listado común. Tomo la presentación de Néstor Sagüés como símbolo y resumen del acercamiento más habitual que han hecho los juristas locales contrarios al aborto. Lo cierto es que, por donde se lo mire, es difícil llegar a esa conclusión en relación con el Tratado. Para comenzar, corresponde decir que el mismo, de modo explícito y en su artículo 4, incorporó la idea de que la vida está protegida «en general,desde la concepción». Y lo hizo, no para imposibilitar cualquier legislación permisiva sobre el aborto sino para dejar en claro que el Pacto busca permitir el acomodamiento de las diversas y razonables posiciones que tienen los Estados firmantes en la materia. Este criterio permisivo fue clarificado de modo prístino por la Corte Interamericana, en el fallo Artavia Murillo,cuando sostuvo que la protección del derecho a la vida era gradual e incremental, lo que por tanto habilitaba regulaciones de este derecho, y «balances» que deben considerar el peso de otros derechos más robustos , que puedan estar en conflicto con el primero .Algo similar puede decirse en relación con las referencias del autor al «Preámbulo de la Convención de Derechos del Niño», que habla de la «debida protección» a los derechos del niño «tanto antes como después del nacimiento». Finalmente, corresponde mencionar al artículo 75 inc.
    Mucho menos en casos como éstos, en los que no hablamos de reglas fijas, sino de estándares abiertos -autonomía, igualdad, daños- que hacen un llamado para que, entre todos, argumentemos. El significado de la Constitución, en casos como el del aborto,caracterizados por un profundo desacuerdo moral que nos atraviesa enteros, no debe entenderse nunca como dependiente de códigos secretos, conversaciones privadas o historias que desconocemos. El significado de la Constitución depende de los acuerdos a los que lleguemos, de forma abierta, inclusiva y franca. Por ello mismo, definir hoy lo que dice nuestro derecho, en materia de aborto, exige que discutamos sobre la cuestión como lo estamos haciendo, escuchando con especial cuidado a las voces que hasta hoy hemos acallado en la materia.
    Vimos las inconsistencias propias de las apelaciones a principios morales como el de igualdad o el de no tomar a las personas como «meros medios». Hicimos referencia a la necesidad de no confundir los conceptos de «vida» y «persona», y a la importancia de prestar atención al «desarrollo progresivo» de la vida. Aludimos también a la celebrada práctica de la fertilización asistida, y señalamos sus fuertes paralelismos con la práctica del aborto . Vimos que, a pesar de los intentos de muchos de nuestros juristas, de hacer cherrypicking con las normas vigentes en materia de aborto , nuestra práctica jurídica en la materia –coronada por decisiones de la Corte Suprema Argentina y la Corte Interamericana de Derechos Humanos- da un consistente sostén a ciertas formas del aborto.



    Hecho por sztainberg, saad
    hace 8 meses
  • Manuela Para que una ley se concrete, esta primero pasa por 5 etapas y/o procesos. El primero es la iniciativa en el cual se lanza un proyecto de ley. Los que hacen dichos proyectos son el poder legislativo o ejecutivo, o bien un ciudadano cualquiera que consiga el apoyo del 1,5% del padrón en ese momento. El segundo se llama tratamiento y en este se debate la ley la cual se está debatiendo. Para organizarlo mejor, se hicieron comisiones que tienen temas distintos. Esto quiere decir, por ejemplo, que si está debatiendo una ley relacionado con la educación, la comisión encargada de tratar el proyecto, será la comisión de dicho tema. La tercera etapa es la sanción, etapa que ocurre luego del debate. Para conseguir el aprobamiento de la cámara de senadores o diputados para sancionar la ley, el voto debe superar la mitad de dichos votos (la mitad más uno = quórum). Las dos últimas etapas son la promulgación y la publicación. En el primero el presidente (Poder Ejecutivo) aprueba o veta (no acepta) la ley y en el segundo se hace público a través de un boletín oficial. Por otra parte, la democracia es el sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes.



    Nosotros consideramos que el artículo publicado en la revista Anfibia, presenta mejores argumentos que las otras dos notas: pues este es más extenso y detalla la opinión del autor. En el mismo, se presentan argumentos que plantean por qué el aborto debe ser legal, y las incongruencias de algunos argumentos en contra de esta ley, respondiendo a estos y dando su postura, a la vez que desmiente posturas que carecen de sensatez. Un claro ejemplo de esto se encuentra en el subtítulo “Vida, persona, desarrollo progresivo.”, en el que el autor responde a aquellas personas que se oponen a la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo mediante argumentos que chocan con previas posturas que han presentado en anteriores proyectos de ley. Sus respuestas y argumentos se ven fuertemente respaldados por fuentes fiables, de gran reconocimiento, y se complementan con la ética y comprensión que lo lleva a establecer dicha postura.

    Hecho por: Lucas E., Joaquín, Manuela, Alan y Lara.
    hace 8 meses
  • Lucas Creemos que los argumentos mejor representados son los de Roberto porque sigue al tema muy de cerca y habla sobre él y los distintos pensamientos a lo largo del último tiempo.
    Por otro lado, habla sobre comisiones del tema y también de las sesiones en el congreso. Muestra detalladamente y en mayor cantidad distintas opiniones acerca del tema que en las otras notas no se muestran.

    Durante las sesiones de debate por el aborto en el Congreso escuchamos un tema de crucial importancia, que hasta meses atrás parecía tabú y reservado para las voces más extremas de la sociedad. Durante dos meses escuchamos voces a favor y en contra, que además fueron en un contexto de mutuo respeto. Se trató de un experimento deliberativo único y de primera significación en la vida pública nacional.

    Principios morales. Alfonso Santiago fue, posiblemente, el jurista que mejor articuló una mirada crítica desde una posición teórica y basada en principios. Destacan dos argumentos: la “igual e inviolable dignidad de las personas” y los derechos individuales como intereses no-sacrificables en nombre de pretensiones mayoritarias.

    El primer argumento, apeló tanto a personas de formación religiosa como a otras de persuasión liberal en un sentido amplio. La idea refiere a lo que podríamos considerar un principio fundante de la modernidad: las personas son “intrínsecamente iguales”, “fines en sí mismas” y, insusceptibles de ser tomadas como “meros medios” para mejorar la suerte de otros. Según este argumento, “el niño por nacer” debe ser tomado como un “igual” al nacido, merece ser tratado como un “fin en sí mismo” y no como un “mero medio” para satisfacer las pretensiones (de libertad, autonomía, etc.) de la mujer.

    Esta idea supone dos problemas. El primero, el modo indebido y ligero con que deja de lado la otra gran cuestión aquí en juego: los derechos de las mujeres. Su postura no se ocupa en absoluto del hecho de que la mujer, en un embarazo indeseado, es utilizada como un “mero medio” en provecho de la ideología o creencias religiosas de otros. El segundo problema de este argumento es el modo en que confunde las ideas de “vida” y “persona”. Curiosamente, o no, los principios a los que solemos apelar sobre el tema dicen, por ejemplo, que “las personas son libres e iguales” o “nacen libres e iguales”. Quiero decir, tendemos a hablar de sujetos “nacidos” y de “personas” antes que de meros “seres vivos”. Estas distinciones, como sabemos, resultan cruciales en esta discusión: no es lo mismo un ente “vivo” que una “persona”, y cuando hablamos de “igualdad”, lo hacemos pensando en personas (nacidas).


    Pensamos que los mejores argumentos son, que, si los diputados y senadores que están en contra del aborto piensan que los fetos son niños indefensos, entonces las mujeres que aborten tendrían que ser penalizadas a prisión perpetua, y en vez de esto, estas personas, como la vicepresidenta del país quiere despenalizar a la mujer.

    También es un buen argumento, que hay muchos diputados y senadores que votaron a favor de la fecundación asistida, y en este proceso se descartan muchos embriones, por lo que también estarían matando niños indefensos.
    Los mismos senadores y diputados que votaron a favor de la fecundación asistida, ahora están en contra del aborto, por lo que se contradicen.

    Otro buen argumento es el de la semilla y la planta. Una semilla no es una planta, aunque después pueda llegar a serlo, esto sería un sinónimo del embrión o feto, estos no son personas, aunque después puedan llegar a serlos.
    Hecho por Lucas Winicki, Gonzalo Slaen y Valentina Grizzuti
    hace 8 meses
  • Lucas En el texto del diario El país se analiza una frase de un importante filósofo que es Platón, y lleva esta frase a la problemática de la despenalización o no de la ley del aborto, legal, seguro y gratuito. Sobre esta frase inicia un recorrido en dos opiniones que son las más conocidas.Aquellos que creen que el niño tiene vida desde que el óvulo y el espermatozoide se unen, apoyado por la iglesia y como él y otros muchos más opinan, que esto no es así y que el bebé no se forma desde ese momento y que hay una cantidad determinada de semanas que se puede abortar. Además dicen que el Estado no debe obligar a las mujeres a tener un hijo.

    En el texto del diario clarín se pregunta los argumentos de los que están en contra de la penalización de la ley la pregunta que más repercusiones tiene es “Como pueden sostener que el feto es un niño indefenso y , al mismo tiempo afirmar que la mujer que aborta (por ejemplo luego de una violación) no debe ser condenada”
    La otra pregunta que dio a debate fue “fertilización asistida implican, normalmente, el descarte o congelamiento –por tiempo indefinido- de embriones –un resultado similar al que puede involucrar un aborto”.
    Entonces luego de estos dos comentarios surgieron estas preguntas que recorrieron el mundo.
    Cómo puede ser que algunos de los mismos legisladores que defendieron eufóricos aquella ley, hablando del valor de la vida, se opongan hoy al aborto usando la retórica de la muerte? ¿Cómo pueden aceptar la ley de fertilización, si es que tiene tan significativos paralelismos con la práctica del aborto? ¿Y cómo es que los legisladores que no participaron de aquellos debates, pero hoy se posicionan contra el aborto, no militen dia y noche por la derogación de la misma? ¿Avalan la “matanza indiscriminada” de embriones? ¿Y cómo no denuncian criminalmente a sus pares legisladores, en lugar de convivir alegremente con quienes “alientan el asesinato en masa”?
    La nota que leímos sobre el diario clarín dio estas respuestas que podemos estar o no de acuerdo pero siempre hay que respetarlas.
    Todo lo dicho hasta aquí sólo puede explicarse porque –contra lo que sostienen, de modo ingenuo, equivocado, o hipócrita, los que rechazan una ley de aborto- ninguno de nosotros –y ellos tampoco- considera igual a un embrión en sus etapas más tempranas
    En nuestra opinión es una justificación válida de muchas tantas a favor de la legalización del aborto.

    En la nota de la revista anfibia Roberto Gargarella analiza el discurso de los juristas que argumentaron en contra de la legalización del aborto. Compara este debate y lo que se genera a su alrededor con lo que pasó con la sanción de la ley de medios, la despenalización del consumo de drogas, la fertilización asistida. Encuentra paralelos entre la interrupción del embarazo y la protesta social. Repasa las ponencias y revisa cada término -"asesinas", "vida", "persona", "igualdad"-. desde la perspectiva de los fallos históricos y el derecho de las personas gestantes.
    Menciona tambien la moralidad del aborto, los derechos de las mujeres, los derechos del feto, las citas de autoridad, si el feto es un niño, el choque de derechos del feto y la madre, el derecho vigente, interpretación del derecho y la democracia.
    Es una nota muy completa y bastante coherente.


    Creemos que los argumentos mejor representados son los de Roberto porque sigue al tema muy de cerca y habla sobre él y los distintos pensamientos a lo largo del último tiempo.
    Por otro lado, habla sobre comisiones del tema y también de las sesiones en el congreso. Muestra detalladamente y en mayor cantidad distintas opiniones acerca del tema que en las otras notas no se muestran.
    Creemos que si alguien quiere aprender sobre el tema esta es la nota más explicativa y fácil de entender.

    Hecho por Lucas Gier ilan szpigiel y felipe cereghetti
    hace 8 meses
  • Ilan En el texto del diario El país se analiza una frase de un importante filósofo que es Platón, y lleva esta frase a la problemática de la despenalización o no de la ley del aborto, legal, seguro y gratuito. Sobre esta frase inicia un recorrido en dos opiniones que son las más conocidas.Aquellos que creen que el niño tiene vida desde que el óvulo y el espermatozoide se unen, apoyado por la iglesia y como él y otros muchos más opinan, que esto no es así y que el bebé no se forma desde ese momento y que hay una cantidad determinada de semanas que se puede abortar. Además dicen que el Estado no debe obligar a las mujeres a tener un hijo.

    En el texto del diario clarín se pregunta los argumentos de los que están en contra de la penalización de la ley la pregunta que más repercusiones tiene es “Como pueden sostener que el feto es un niño indefenso y , al mismo tiempo afirmar que la mujer que aborta (por ejemplo luego de una violación) no debe ser condenada”
    La otra pregunta que dio a debate fue “fertilización asistida implican, normalmente, el descarte o congelamiento –por tiempo indefinido- de embriones –un resultado similar al que puede involucrar un aborto”.
    Entonces luego de estos dos comentarios surgieron estas preguntas que recorrieron el mundo.
    Cómo puede ser que algunos de los mismos legisladores que defendieron eufóricos aquella ley, hablando del valor de la vida, se opongan hoy al aborto usando la retórica de la muerte? ¿Cómo pueden aceptar la ley de fertilización, si es que tiene tan significativos paralelismos con la práctica del aborto? ¿Y cómo es que los legisladores que no participaron de aquellos debates, pero hoy se posicionan contra el aborto, no militen dia y noche por la derogación de la misma? ¿Avalan la “matanza indiscriminada” de embriones? ¿Y cómo no denuncian criminalmente a sus pares legisladores, en lugar de convivir alegremente con quienes “alientan el asesinato en masa”?
    La nota que leímos sobre el diario clarín dio estas respuestas que podemos estar o no de acuerdo pero siempre hay que respetarlas.
    Todo lo dicho hasta aquí sólo puede explicarse porque –contra lo que sostienen, de modo ingenuo, equivocado, o hipócrita, los que rechazan una ley de aborto- ninguno de nosotros –y ellos tampoco- considera igual a un embrión en sus etapas más tempranas
    En nuestra opinión es una justificación válida de muchas tantas a favor de la legalización del aborto.

    En la nota de la revista anfibia Roberto Gargarella analiza el discurso de los juristas que argumentaron en contra de la legalización del aborto. Compara este debate y lo que se genera a su alrededor con lo que pasó con la sanción de la ley de medios, la despenalización del consumo de drogas, la fertilización asistida. Encuentra paralelos entre la interrupción del embarazo y la protesta social. Repasa las ponencias y revisa cada término -"asesinas", "vida", "persona", "igualdad"-. desde la perspectiva de los fallos históricos y el derecho de las personas gestantes.
    Menciona tambien la moralidad del aborto, los derechos de las mujeres, los derechos del feto, las citas de autoridad, si el feto es un niño, el choque de derechos del feto y la madre, el derecho vigente, interpretación del derecho y la democracia.
    Es una nota muy completa y bastante coherente.


    Creemos que los argumentos mejor representados son los de Roberto porque sigue al tema muy de cerca y habla sobre él y los distintos pensamientos a lo largo del último tiempo.
    Por otro lado, habla sobre comisiones del tema y también de las sesiones en el congreso. Muestra detalladamente y en mayor cantidad distintas opiniones acerca del tema que en las otras notas no se muestran.
    Creemos que si alguien quiere aprender sobre el tema esta es la nota más explicativa y fácil de entender.

    Hecho por Ilan Szpigiel , Lucas Gier y Felipe Cereguetti
    hace 8 meses