Jueves 27 de Noviembre de 2014
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¿Qué es la Inquisición?
¿Qué es la Inquisición?
La Inquisición
 
Durante el siglo XV los Reyes Católicos de España quisieron extender su soberanía y conquistar así más territorios. Para consolidar su poder lograron la unificación territorial y decidieron que existiera una unidad religiosa en cada uno de sus reinos.
Es importante destacar que, durante los siglos anteriores, muchos judíos se habían asentado en la Península Ibérica, donde desarrollaron una vida económica y cultural muy importante. Sin embargo, en el siglo XIV se extendió por esa zona una fuerte ola de antisemitismo que obligó a muchos a convertir su fe religiosa. Sin embargo, muchos judíos seguían practicando sus ceremonias y festividades en la intimidad.
Fue entonces que los Reyes crearon la Inquisición, un tribunal dedicado a la averiguación, juzgamiento y castigo de la herejía. Se consideraba un hereje a todo individuo que se opusiera a los criterios y dogmas de la Iglesia Católica, ya sea desde sus creencias religiosas, descubrimientos o investigaciones científicas y creaciones artísticas.
El accionar de la Inquisición se extendió a todos los reinos de España y a sus colonias americanas. De esta manera, el Estado tomó a su cargo la misión religiosa y obtuvo la unificación religiosa y la confiscación de los bienes de quienes eran hallados culpables de herejía.
 
Fuente: Jáuregui, Aníbal Pablo, González, Alba Susana y Fradkin, Rául Osvaldo. Historia 2, Santillana, Buenos Aires, 1988.
 
“Cada localidad había de ser visitada anualmente por un inquisidor que publicaba solemnemente un Edicto de Fe que, en forma de encuesta minuciosa, imponía a cada cristiano, bajo pena de excomunión mayor, la obligación de denunciar a los herejes que conociera (…) el acusado no podía conocer la identidad de sus acusadores ni la de sus testigos, quienes por lo tanto actuaban al margen de toda responsabilidad, mientras el enjuiciado se encontraba desarmado para formular su defensa (…) todavía se hacía más desesperada la posición del acusado por el poder que la Inquisición tenía, como otros tribunales de su tiempo, de recurrir a la tortura con el fin de obtener pruebas y la propia confesión (…) Si el acusado confesaba su culpa durante el juicio pero antes de la sentencia, se le absolvía y se iba con un castigo ligero. En otro caso, la sentencia era absolutoria y condenatoria. Una resolución de culpabilidad no resultaba necesariamente la muerte (…) podía incluir un castigo, una multa, un azote, por culpas menores; las temidas galeras o la arruinadora confiscación de bienes por culpas más graves (…) los que persistían en la herejía o en la recusación de culpabilidad eran quemados vivos. Los que abjuraban a última hora y después de la sentencia, fueran o no sinceros, primero eran estrangulados y luego quemados…”
 
John Lynch, “España bajo Asturias” en Jáuregui, Aníbal Pablo, González, Alba Susana y Fradkin, Rául Osvaldo. Historia 2, Santillana, Buenos Aires, 1988.
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Fecha: 21/4/2009 | Creado por: Gabriel Adrian
Categoria: ¿Qué es la Inquisición?
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