El tronco traicionero, un clásico de Yakov I. Perelman

Un campesino se encontró en el bosque a un anciano desconocido. Pusiéronse a charlar. El viejo miró al campesino con atención y le dijo:

- En este bosque sé yo de un tocón maravilloso. En caso de necesidad ayuda mucho. 
 (tocón: parte del tronco de un árbol que queda unida a la raíz cuando lo cortan por el pie.)

- ¡Cómo que ayuda! ¿Acaso cura algo?

- Curar no cura, pero duplica el dinero. Pones debajo de él el monedero con dinero, cuentas hasta cien, y listo: el dinero que había en el monedero se ha duplicado. Esta es la propiedad que tiene. ¡Magnífico tocón!

- Si pudiera probar... - exclamó soñador el campesino.

- Es posible. ¡Cómo no! Pero hay que pagar.

- ¿Pagar? ¿A quién? ¿Mucho?

- Hay que pagar al que indique el camino. Es decir, a mí en este caso. Si va a ser mucho o poco es otra cuestión.

Empezaron a regatear. Al saber que el campesino llevaba poco dinero, el viejo se conformó con recibir un peso y veinte centavos después de cada operación.

El viejo condujo al campesino a lo más profundo del bosque, lo llevó de un lado para otro y por fin encontró entre unas malezas un viejo tocón de abeto cubierto de musgo. Tomando de manos del campesino el monedero, lo escondió entre las raíces del tocón.

Contaron hasta cien. El viejo empezó a escudriñar y hurgar al pie del tronco, y al fin sacó el monedero, entregándoselo al campesino.

Éste miró el interior del monedero y... en efecto, el dinero se había duplicado. Contó y dio al anciano el peso y los veinte centavos prometidos y le rogó que metiera por segunda vez el monedero bajo el tocón.

Contaron de nuevo hasta cien; el viejo se puso otra vez a hurgar en la maleza junto al tocón, y realizóse el milagro: el dinero del monedero se había duplicado. El viejo recibió el peso y los veinte centavos convenidos.

Escondieron por tercera vez el monedero bajo el tocón. El dinero se duplicó esta vez también. Pero cuando el campesino hubo pagado al viejo la remuneración prometida, no quedó en el monedero ni un solo centavo. El pobre había perdido en la combinación todo su dinero. No había ya nada que duplicar y el campesino, abatido, se retiró del bosque.

El secreto de la duplicación maravillosa del dinero, naturalmente, está claro para ustedes: no en balde el viejo, rebuscando el monedero, hurgaba en la maleza junto al tocón.

Pero, ¿pueden ustedes indicar cuánto dinero tenía el campesino antes de los desdichados experimentos con el traicionero tocón?

Fecha: 18/6/2012 | Creado por: Ariel Luis
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Comentarios
  • iVaN A la conclusión se llega así: si al final pago x cantidad y no le quedó nada, entonces habría pagado todo lo que tenía que era 1.20. Si se duplicó esa cantidad pagada antes de pagarla podemos decir que antes de duplicarla era 0.6 (x=1.2 x:2=0.6). Sumándole lo que le pagó al hombre la segunda vez da 1.8 y antes de duplicarla 0.9. Misma operación, le sumamos 1.2 y lo dividimos en 2 y queda 1.05 que es lo que el campesino tenía antes de ir al tocón mágico
    hace 6 años
  • iVaN AGUSTIN ARIEL CHIARI tiene razón el resultado es 1.05
    hace 6 años
  • Ariel Muy bien, pero ¿quién puede explicar cómo se llega a esa conclusión?
    hace 6 años
  • AGUSTIN el resultado es 1.05
    hace 6 años