Lunes 22 de Diciembre de 2014
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Las doce princesas bailarinas
Hola, los invitamos a compartir esta propuesta de lectura, comprensión e interpretación de un cuento maravilloso.

 

 

 

LAS DOCE PRINCESAS BAILARINAS  

                                                                                de  los Hermanos Grimm  

          Érase una vez un rey que tenía doce hijas, cada una más hermosa que la otra. Dormían  todas juntas en una misma sala, con las  camas  alineadas y, por la noche, a la hora de acostarse, el rey cerraba la puerta y echaba el cerrojo.  Más por la mañana, al abrir de nuevo el aposento, advertía que todos los zapatos de las princesas estaban estropeados de tanto bailar. Nadie  en el palacio podía poner en claro el misterio.

            Al fin, el rey mandó pregonar  que quien descubriese dónde iban a bailar sus hijas por la noche podría elegir  a una  como esposa,  y sería el heredero del trono. Pero impuso también una condición: quien se ofreciese a develar el misterio perdería la vida  si no esclarecía el caso al cabo de tres días con sus noches.

Al poco tiempo, se presentó un príncipe, que se declaró dispuesto a intentar la empresa. Fue bien recibido y  al llegar la noche, se le condujo a la habitación contigua al dormitorio de las  princesas, en la que le pusieron una cama. Para que ellas no pudieran escapar en secreto, dejaron abierta la puerta que comunicaba las dos salas. Pero, en un momento, al príncipe le pareció que tenía plomo en los ojos y se quedó dormido. Cuando se despertó por la mañana se encontró con que las doce muchachas habían ido al baile, pues todas  tenían agujereadas las suelas de sus zapatos. Lo mismo sucedió la segunda y la tercera, por lo que el  príncipe fue decapitado sin compasión.  Después de él vinieron muchos dispuestos a tentar suerte, y todos ellos perdieron la vida de la misma forma.

En esto,  un pobre soldado que había recibido una herida y no podía seguir en el servicio acertó a pasar por las inmediaciones de la ciudad donde vivía aquel rey. Se topó con una vieja que le preguntó a dónde iba.

-Ni yo mismo lo sé- y en broma, añadió:- me entran ganas de averiguar dónde se desgastan los zapatos bailando las hijas del rey. Así, un día podría ser rey.

-Pues no es tan difícil- replicó la vieja-. Para ello, basta con que no bebas el vino que te servirán por la noche y simules que  estás dormido. 

A continuación le dio una capa y le dijo:-Cuando te la pongas te volverás invisible, y entonces serás capaz de seguir a las princesas allá donde vayan.                      Con aquellas instrucciones, el soldado se tomó en serio la cosa y, cobrando ánimos,  se presentó ante el rey  como pretendiente. Lo recibieron como a  los demás y le dieron vestidos principescos.

A la hora de acostarse, lo condujeron a la antesala de costumbre. Cuando ya se disponía a meterse en la cama, entró la  mayor de las princesas  a ofrecerle  una copa de vino. Pero él, recordando el consejo de la anciana, se había atado una esponja a la barbilla, y echando en ella el líquido, no se tragó ni una gota. Luego  se echó en la cama y en poco tiempo empezó a roncar muy fuerte como si estuviera profundamente dormido. Al oírlo, las  princesas se echaron a reír de buena gana y la mayor exclamó:

-¡He aquí otro que podría haberse ahorrado la muerte!

Se levantaron.  Abrieron armarios, arcas y cajones,  y sacaron de ellos magníficos vestidos; mientras se ataviaban y acicalaban, saltaban de alegría pensando en el baile.

Pero la más joven dijo:

- No sé. Vosotras estáis muy contentas  y yo, en cambio, siento una impresión rara, presiento que nos sucederá una desgracia.

-Eres una boba- replicó la mayor-.  Siempre tienes miedo. ¿Olvidaste ya cuántos príncipes han tratado en vano de descubrirnos? A este soldado, ni siquiera hacía falta darle narcótico; no se habría despertado el muy zopenco.

Cuando estuvieron listas, salieron a echar una mirada al mozo; pero este mantenía los ojos cerrados y permanecía inmóvil, por lo que ellas se creyeron seguras. Entonces, la mayor se acercó a su cama y le dio unos golpes. Inmediatamente, el mueble empezó a hundirse en el suelo y todas pasaron por aquella abertura, una tras otra, guiadas por la mayor. El soldado, que había visto todo, se puso la capa sin titubear y bajó también detrás de la menor. A mitad de las escaleras, le pisó ligeramente el vestido, por lo cual la princesa asustada exclamó:

-¿Qué es esto? ¿Quién me tira de la falda?

- ¡No seas tonta! - exclamó  la mayor-. Te habrás enganchado las enaguas.

Llegaron todas abajo y se encontraron en una maravillosa avenida de árboles cuyas hojas eran de plata y brillaban y refulgían esplendorosamente. Pensó el soldado: “Es cuestión de proporcionarme una prueba”, y rompió una rama, produciendo un fuerte crujido al quebrarla.

La menor volvió a exclamar:

-¡Pasa algo extraño! ¿No oísteis un crujido?

-Son disparos de regocijo por la pronta liberación de nuestros príncipes- replicó la mayor.

Llegaron luego a otra avenida cuyos árboles eran de oro y, finalmente a una tercera en la que eran de diamantes. De cada uno, el soldado desgajó una rama, siempre con gran susto de la pequeña.  Pero la hermana mayor seguía insistiendo en que los ruidos eran disparos de regocijo. Continuaron su camino y no tardaron en llegar a la orilla de un gran río, donde las esperaban doce barquitas y, en cada una, un gallardo  príncipe. Cada una subió a una barca y el soldado se metió en la misma barca que la menor.

 Dijo el príncipe que remaba:

-No sé por qué pero esta barca es hoy mucho más pesada que de costumbre. Tengo que remar con todas mis fuerzas para hacerla avanzar.

-Debe ser el tiempo- respondió la princesa- Hoy está bochornoso, yo también me siento deprimida.

Al otro lado del lago se asomaba un elegante castillo iluminado, desde cuyo interior venía una música alegre de trompas y trompetas. Entraron en él y  cada príncipe bailó con su preferida. Y también el soldado participó de la fiesta y bailó, invisible. Cuando  la princesa menor levantaba un vaso de vino,  él se lo bebía antes de que llegase  a los labios de la muchacha, cada vez más azorada. Sin embargo, ante sus protestas, su hermana mayor le imponía silencio. Duró la danza hasta las tres de la madrugada, hora en que todos los zapatos estaban agujereados, y se dio por terminada la fiesta. Los príncipes llevaron de vuelta a las jóvenes al palacio de la orilla opuesta, esta vez, el soldado se embarcó con la mayor. En la ribera, ellas se despidieron de sus acompañantes, prometiéndoles volver la noche siguiente.

Al llegar a la escalera, el soldado pasó por delante de las princesas y  se dejó caer en la cama.  Cuando ellas llegaron fatigadas y arrastrando los pies, reanudó él sus ronquidos; ellas al oírlo, se dijeron:

- ¡Con este sí estaremos seguras!

Se desvistieron, se deshicieron de sus bonitas ropas, se quitaron los zapatos y se fueron a la cama. A la mañana siguiente,  el soldado no dijo nada acerca de lo ocurrido deseoso de participar de nuevo de las magníficas fiestas, a las que concurrió la segunda noche, y también la tercera. Todo ocurrió exactamente igual que antes: las princesas bailaron  hasta que sus zapatos se hacían pedazos y luego regresaron a casa. La tercera noche, el soldado se llevó una de las copas como prueba.

A la mañana siguiente tuvo que rendir cuentas. Tomó el mozo las tres ramas y la copa y las presentó al rey, mientras las doce princesas escuchaban detrás de la puerta lo que decían.

-¿Dónde han estropeado mis hijas sus zapatos? - preguntó el rey.

- Bailando con doce príncipes en un palacio subterráneo- respondió el soldado, y contó cómo habían sucedido las cosas, aportando las ramas y la copa como prueba.

Mandó entonces el rey  que comparecieran sus hijas y les preguntó si lo que decía  el soldado era verdad. Al verse ellas descubiertas y  comprender que no tenía sentido negar lo ocurrido, lo confesaron todo.

Entonces, el rey preguntó al soldado a cuál de ellas querría por esposa.

-Como ya no soy muy joven, quiero por esposa a la mayor- contestó. Ese mismo día se celebró la boda y el rey nombró al  soldado heredero al trono.

Propuestas de lectura/ comprensión e interpretación.

Lectura en voz alta. Lectura silenciosa y sostenida. Primeros acercamientos a la comprensión.

  1. En primer lugar, les proponemos que realicen una lectura en voz alta del cuento.
  2. Ahora, les proponemos que realicen una relectura, pero de manera individual, poniendo en práctica la lectura sostenida y silenciosa.
  3. Ya han leído el cuento dos veces. La idea es que entre todos hagan una puesta en común en donde intercambien lecturas acerca de lo leído.  Esta actividad estará coordinada por el docente.

Comprensión/Interpretación

 

  1. Toda narración se caracteriza por la presencia de un conflicto. Sin conflicto no hay narración.

Llamamos conflicto a un enfrentamiento de fuerzas. Un personaje-sujeto de la acción- desea algo, un objeto material o no, y para ello cuenta con un personaje -o más de uno- llamado ayudante, que le facilita la obtención de ese objeto de deseo. Por otra parte, uno o varios personajes, obstaculizan, es decir, se oponen al que el sujeto obtenga ese objeto que desea. De este choque de fuerzas surge el conflicto.  Ahora respondan:

  1. ¿Qué desea el rey/el soldado/las princesas?

El deseo del rey es�

El deseo del soldado es�

Las princesas desean�

2. ¿Quién o quiénes los ayudan a obtener aquello que desea?

Al rey lo ayuda/n�

Al soldado lo ayuda/n�

A las princesas las ayuda/n�

3. ¿Quién o quiénes se oponen?

A las princesas se le opone/n�

Al rey se le opone/n�

Al soldado se le opone/n�

4. ¿Lo logra? ¿Por qué?

El rey logra/ no logra su deseo porque�

El soldado logra/ no logra su deseo porque�

Las princesas logran/ no logran su deseo porque�

5. Ya han respondido las preguntas anteriores. Ahora, enuncien el conflicto del cuento.

      smiley

6. Este cuento tradicional es conocido gracias al gran trabajo de los hermanos Grimm. Ahora bien, ¿quién narra los hechos. Señalá la con una X la respuesta que consideres correcta.

  • Un personaje del reino.
  • Un narrador.
  • Los hermanos Grimm.

Recuerden:

 

E l narrador es una voz de papel que elige el autor/a para contar la historia. No es una persona real de carne y hueso.

El narrador es la voz que organiza el mundo de la ficción.

  

7. ¿El narrador está incluido como personaje que cuenta? ¿qué persona gramatical utiliza? Copien y peguen una cita textual que justifique la respuesta.

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Recuerden:

 Una cita textual es una transcripción literal – sin agregar nada personal- de un texto original. Siempre se hace entre comillas.

8. ¿Dónde y cuándo transcurren los hechos? Copien y peguen  dos citas textuales. Una, que dé cuenta del lugar; y otra,  del tiempo.

Lugar�

Tiempo�

9. ¿Quiénes fueron los primeros que intentaron descubrir el misterio? ¿tuvieron éxito o fracasaron? ¿Por qué?

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10.¿A qué truco recurre el soldado para no beber el vino que le ofrecen las princesas?

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11.¿Cuáles son las pruebas que da el soldado sobre el mundo subterráneo?

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      La literatura se caracteriza por la representación de mundos. Esos mundos se construyen de acuerdos a distintas leyes. Por ejemplo, existen cuentos o novelas en donde la realidad representada es similar a la del lector, son relatos realistas; otros relatos se caracterizan por la presencia de un hecho sobrenatural, inexplicable, que altera el mundo que el relato presenta o describe, son relatos fantásticos; y unos terceros que presentan un mundo sobrenatural donde pasan cosas imposibles en la realidad del lector pero nada sorprende porque en ese mundo “las cosas son así” dice el lector. Estos últimos se llaman relatos maravillosos.

12. ¿Cómo llamarían ustedes el mundo que se construye en  “Las doce princesas bailarinas” y por qué? Justifiquen con situaciones del cuento.

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13En el final del cuento, el soldado elige a la mayor de las hermanas para casarse ¿Por qué lo hace? Señalen con una X la respuesta que consideren correcta. Luego, justifíquenla.

 

  • Porque fue la única que lo había tratado bien.
  • Porque era la más bonita de las hermanas.
  • Por una cuestión de edad.
  • Porque era la más inteligente de todas.

 

Vocabulario

            14 .En el cuento aparecen algunas palabras cuyo significado, quizás, ustedes desconozcan. La propuesta es que pueden determinar qué significan cada una de ellas por contexto. A continuación, las listamos.

Recuerden:

 

Llamamos contexto al conjunto de elementos lingüísticos que rodean una palabra o expresión. Se llama también contexto al entorno histórico, ambiente formado por acontecimientos e ideas dentro del cual se reproduce un texto literario.

 

Ataviarse:

Aposento:

Titubear:

Narcótico:

Zopenco:

 Desgajó:

Gallardo:

      15. Ahora  busquen, enhttp://www.rae.es/rae.html  , la definición  de las palabras que acaban de definir por contexto.

Ataviarse:

Aposento:

Titubear:

Narcótico:

Zopenco:

Desgajó:

Gallardo:

La cohesión léxica

La cohesión lexical (del léxico) se consigue seleccionando el vocabulario que se utiliza en un texto. Cuando se escribe –o se habla-sobre un tema determinado, el emisor elige palabras que pertenecen a un mismo campo semántico que por fuerza deben estar relacionadas con el tema que trata. Por ejemplo, en un texto sobre naufragios es previsible encontrar las palabras: mar, arrecife, navío, provisiones, agua, capitán, tripulación, etc.

16.¿Qué palabras o expresiones, que aparecen en el cuento, nos remiten al campo semántico de la palabra palacio?Resáltenlas con amarillo en el cuento

Otra forma de escribir lo mismo, pero distinto

      Una manera de escribir bien un texto es evitar la repetición constante de las mismas palabras o expresiones. Uno de los instrumentos que nos brinda la lengua para evitar esas repeticiones, se denomina paráfrasis.

      Llamamos paráfrasisa un conjunto de palabras que nos permiten reemplazar a otra para la cual la lengua no nos brinda un sinónimo. Pero no se trata sólo de una palabra, puede ser también una construcción. Por ejemplo: La muestra se llevó a cabo en el Museo Sivori. Las obras se exhiben de lunes a viernes, en el horario de 10 a 18 hs.

   En el ejemplo transcripto la palabra “muestra” ha sido reemplazada por la paráfrasis “las obras se exhiben

17.  Ahora les proponemos que vuelvan a escribir las palabras destacadas en negrita, extraídas del cuento, por una paráfrasis. Es muy importante que mantengan el sentido.

  • “…un pobre soldado que había recibido una herida y no podía seguir en el servicio acertó a pasar por las inmediaciones de la ciudad donde vivía aquel rey”.â�º
  •  “…el rey mandó pregonar que quien descubriese dónde iban a bailar sus hijas por las noches podía elegir a una por esposa…”â�º
  • “…Es cuestión de proporcionarme una prueba…”.â�º
  • “…No sé por qué pero esta barca está hoy más pesada que de costumbre”â�º

Escritura

18.Te proponemos que escribas un retrato del soldado,  el personaje del cuento de los hermanos Grimm. Antes de hacerlo, leé la plaqueta que figura a continuación:

La descripción de una personase denomina retrato. Puede realizarse mediante palabras o mediante una imagen, como los retratos fotográficos o pictóricos.

Para escribir un retrato es importante pensar en los rasgos externos de la persona o personaje: ¿cómo es su cara?; ¿cómo es su cuerpo?; ¿cómo es el tono de su voz?; ¿cómo son sus movimientos?; ¿su forma de vestir? Pero también tenemos que tener en cuenta los rasgos internos: ¿cómo es su carácter?; ¿cuáles son sus costumbres, gustos, preferencias?; ¿cuáles son sus habilidades naturales o adquiridas?; ¿cuáles son sus estados de ánimo?

Ahora sí, a escribir el retrato del soldado

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19. En los textos narrativos, el narrador puede reproducir las voces de los personajes textualmente, empleando el estilo directo. En este caso, se utilizan los dos puntos y la raya de diálogo para indicar gráficamente la voz del personaje, diferenciándolo de la voz del narrador. Por ejemplo:

Exclamó:

-¿Qué es esto? ¿Quién me tira de la falda?

Si la voz del personaje se continúa con la del narrador, se coloca raya al principio y al final.

Por ejemplo: -Eres una boba- replicó la mayor.

Si la voz del narrador se intercala en la del personaje, se coloca entre guiones. Por ejemplo:

-Ni yo mismo lo sé- y en broma añadió-Me entran ganas de averiguar dónde se desgastan los zapatos bailando las hijas del rey.

-Hasta aquí, han leído acerca de algunas formas de introducir el diálogo en una narración. Ahora les proponemos que respetando los usos de la raya o guión de diálogo, escriban el supuesto diálogo que mantuvieron el rey  y el soldado, cuando el joven  vino a ofrecerse como pretendiente.

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Fuente: Lengua 7-Serie Entender- Ed Estrada/ Equipo de Lengua Ciclo Básico
Fecha: 18/3/2011 | Creado por: Maria Cristina
Categoria: Actividades de repaso
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