.

UN ARGENTINO EN MARTE

Este mes, la ExoMars en cuyo corazón late un científico argentino, buscará dar con alguna señal de vida pasada o presente en Marte.

El programa ExoMars, que comenzará a remontar su historia el 14 de marzo desde Kazajistán consta de una sonda detectora de gases y un módulo de entrada.

La sonda Trace Gaz Orbiter (TGO) detectará trazas de gases durante los 5 años que estará en órbita e intentará olfatear con sus instrumentos para identificar rastros de metano y otros gases que se encuentran en muy baja proporción en la tenue atmósfera marciana. Su detección podría indicar la existencia de una vida micro-orgánica en el planeta.

El módulo de Entrada, Descenso y Aterrizaje (EDM), conocido como Schiaparelli, del tamaño de un coche pequeño deberá "aterrizar" en el mismo sitio al cual llegó en 2004 el robot estadounidense Opportunity.

Aunque la superficie actual de Marte es un territorio hostil para los organismos vivos, Jorge Vago, el ingeniero argentino que forma parte del equipo de la Agencia Espacial Europea señaló con optimismo: “Mi sueño para la misión sería descubrir alguna evidencia creíble que apunta a la presencia pasada de la vida en Marte primitivo”. La sonda TGO va a intentar confirmar la presencia de metano y analizar si es de origen biológico o si es el resultado de un proceso geológico”, explicó Vago.

Ante la mirada del mundo, el EDM, con sus 600 kilos, será la nave espacial más grande jamás enviada a Marte. Tras un viaje de siete meses, el 19 de octubre, Schiaparelli, en honor al astrónomo italiano que cartografió Marte en el siglo XIX, se separará de TGO tres días antes de llegar a destino y entrará en contacto con la atmósfera marciana a una velocidad de 21.000 km/h.

Después de un descenso en paracaídas, el módulo se detendrá hasta unos 5 km/h cuando está a unos 2 metros de la superficie. En ese momento, se apagarán los motores y el módulo se desplomará. Una vez que haya tocado suelo firme, Schiaparelli recogerá datos sobre la atmósfera marciana y tendrá el encargo de recoger muestras a lo largo de una travesía de 2 kilómetros que realizará durante los 218 días marcianos que durará su misión (cada uno con una duración de 24 horas y 37 minutos).

Si todo sale según lo estipulado, la ESA procurará posar para 2018 un robot perforador que podrá extraer muestras de hasta 2 metros de profundidad y las analizará en el lugar para identificar pruebas de la existencia de vida en Marte, sea pasada o actual, ya que se trata de una región en la que abundó el agua en algún momento de su historia.

La gran esperanza es encontrar rastros de materias orgánicas que hayan existido en Marte “hace 4.000 millones de años cuando la superficie se parecía más o menos a la de la Tierra, fecha en la que apareció la vida en nuestro planeta”, indicó Vago.

El siguiente link muestra las misiones que se iniciaron en 1960, de las cuales 18 fueron exitosas y 23 no. 

http://campus.almagro.ort.edu.ar/articulo/698337/historicas-expediciones-a-marte

Fecha: 10/3/2016 | Creado por: Elizabeth Jazmin
Etiquetas: