"Jamás olvidaré esa noche, esa primera noche en el campo de concentración que hizo de vida una sola larga noche bajo siete llaves. Jamás olvidaré esos silencios nocturnos que me quitaron para siempre las ganas de vivir. Jamás olvidaré esos instantes que asesinaron a mi Di-s y a mi alma, y a mis sueños que adquirieron el rostro del desierto. Jamás olvidaré, aunque me condenaran a vivir tanto mis Di-s. Jamás" Elie Wiesel (Premio Nobel 1986)

El Holocausto fue el asesinato sistemático de aproximadamente seis millones de judíos ejecutado por los nazis y sus colaboradores.
Entre la invasión alemana a la Unión Soviética en junio de 1941 y hasta el fin de la guerra en Europa en mayo de 1945, los nazis y sus colaboradores intentaron asesinar a todos los judíos bajo su dominio.
Debido a la discriminación contra los judíos desde la ascensión de Hitler al poder en enero de 1933, muchos historiadores consideran esta fecha como el comienzo de la época del Holocausto.
Los judíos no fueron las únicas víctimas del régimen de Hitler, pero fueron el único grupo que los nazis intentaron aniquilar y destruir en su totalidad.

El recuerdo de Auschwitz permanecerá como un evento sombrío, el más cruel y difícil de percibir de la historia y también el más documentado. Los testimonios de las víctimas, las confesiones de los asesinos y sus cómplices en el crimen así como los estudios de los historiadores, nos permiten conocer los aspectos principales. Los minuciosos y sistemáticos preparativos que fueron realizados por el más alto nivel jerárquico del Tercer Reich para la “Solución final”, la colaboración activa por parte de ministros de gobierno, la fatal función cumplida por la conspiración nazi, por el ejército, por la ciencia, la economía, la industria y la medicina en la Alemania nazi.

El enemigo no consiguió destruir los vestigios de sus crímenes. Y así fue vencido el enemigo en solo un área, el área del recuerdo. No queda ninguna persona que dude que la Guerra total del enemigo nazi contra los judíos fue también una guerra de aniquilación del recuerdo de los judíos. Su finalidad no era solamente borrar la voz de los judíos de la faz de la tierra, sino también torturarlos, llevarlos a un grado extremo de desesperación y vergüenza, en pocas palabras, su finalidad era la deshumanización de los judíos, aún antes de hacerlos desaparecer en las tinieblas de la historia, de las cuales nunca podrían salir.

No existía una razón lógica para la tragedia del Holocausto, y todos los intentos de encontrar explicaciones lógicas han fracasado.

Jamás lograremos entender como se permitió el exterminio de seis millones de seres humanos. Lo que sí sabemos, es cómo se llevó a cabo el exterminio.

Solamente tenemos que leer libros de historia, mirar los documentos, estudiar las descripciones de los testimonios y hojear las enciclopedias en las cuales se encuentra en forma concentrada la información: las ciudades, aldeas, ghettos, cárceles, fechas importantes, libros de texto y estadísticas, matanzas y revueltas, nombres de personas y luchas de los movimientos clandestinos combatientes, anotaciones eventuales, héroes y santos.

¿Quieren saber cuál fue su destino?

No, ustedes tienen la obligación de saber. Dar la espalda a este capítulo de la historia significa el deseo de olvidar. Y todo aquel que olvida se convierte en cómplice del enemigo.

Olvidar las víctimas es como matarlas nuevamente. Queda claro que nunca podremos entender la crueldad y falta de humanidad del verdugo, o la pureza humana de las víctimas. No obstante, la cuestión aquí no es comprender los hechos, sino conocerlos. La aceptación de nuestra incapacidad para comprender los hechos es modestia y la resistencia a conocer los acontecimientos es prueba de arrogancia e indiferencia.

Eli Wiesel - Septiembre de 1989

(Extraído del prólogo de la Enciclopedia del Holocausto)

Fecha: 10/4/2018 | Creado por: Eliana Noemi
Categoria: Tradición judía
Etiquetas: