Desde la reunificación de Jerusalem en 1967 tras la Guerra de los Seis Días, festejamos Iom Ierushalaim. Esta festividad contemporánea nos abre una puerta para reflexionar acerca de los significados que ha cobrado esta ciudad para el pueblo judío en el devenir de su historia.

Los paracaidistas lloran – Jaim Jefer

 

Este Kotel escuchó muchas plegarias,

Este Kotel vio muchas murallas caer.

Este Kotel sintió las manos de las mujeres que se lamentan

Y papelitos que se esconden entre las piedras,

Este Kotel vio a Rabi Iehuda Halevi cayendo ante él,

Este Kotel vio a reyes levantarse y caer.

Pero el Kotel nunca vio a paracaidistas llorar.

Este Kotel los vio cansados y exhaustos

Este Kotel los vio a heridos y rasguñados

Corriendo hacia él mientras golpeaban su corazón, con gritos y

en silencio.

Saltando alocados en las callejuelas de la ciudad vieja, y

cubiertos de polvo, quemados sus labios.

Y ellos dicen en voz baja: “Si te olvidare, si te olvidare

Jerusalén...”

Y ellos pasan como un trueno y pasan irritados

Y ellos recuerdan los 2000 años terribles en los cuales no

tuvimos siquiera el Kotel para derramar ante él nuestras

lágrimas.

Y he aquí, ellos están aquí, parados ante él, respirando hondo

Y he aquí, ellos están aquí, mirándolo con un dulce dolor

Y las lágrimas caen, y ellos se miran los unos a los otros

desconsolados.

¿Cómo ocurre esto?, ¿cómo es que los paracaidistas lloran?

¿Cómo puede ser que ellos miren emocionados hacia la pared?

¿Cómo puede ser que lloren y luego canten?

Tal vez sea porque estos jóvenes de 19 años, que nacieron

junto con el Estado, cargan 2000 años sobre sus espaldas.

Fecha: 19/5/2017 | Creado por: Eliana Noemi
Categoria: Tradición judía
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